Mitos sobre las vacunas contra la COVID-19

Es importante recordar que las vacunas llegarán a nuestro país de manera progresiva, por eso se ha establecido un orden para la vacunación de la población teniendo en cuenta criterios éticos, el riesgo de enfermedad grave y el riesgo de exposición. Mientras esperamos, es importante que nos mantengamos informados solo a través de los canales oficiales del Ministerio de Salud, ente rector de la política sanitaria del país.

Mito 1: si he sufrido la enfermedad, ya no necesito vacunarme

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la inmunidad a la COVID-19 después de una infección podría durar poco tiempo. Aún no hay información concluyente, pero sí se sabe de algunas reinfecciones. Por ese motivo, vas a necesitar vacunarte, hayas o no tenido la enfermedad, siguiendo el plan de vacunación del Gobierno.

Mito 2: las vacunas son más peligrosas que la COVID-19

Si bien todos los medicamentos tienen efectos secundarios, las vacunas aplicadas hasta el momento solo han reportado síntomas como dolor en el lugar de la aplicación e inflación, malestar general y dolor de cabeza de grado leve. Es decir, ninguno que pueda considerarse peligroso.

Mito 3: las vacunas se han desarrollado en muy poco tiempo, por lo que no serían efectivas

Esto es incorrecto. Aunque es verdad que las vacunas deben pasar por tres fases de investigación y que esto puede tardar años, una situación excepcional como la que vivimos ha obligado a la humanidad entera a acelerar etapas, sin que dejen de ser rigurosas.

La pandemia de COVID-19 ha comprometido a todos los estados del mundo y a la comunidad científica internacional. Gracias a la suma de decenas de laboratorios y miles de científicos, y tecnología del siglo XXI, es posible llegar a desarrollar una vacuna contra este coronavirus en un tiempo mucho menor que el habitual.

Mito 4: la efectividad de las vacunas adquiridas por el Perú es muy baja

La eficacia de las tres vacunas adquiridas por nuestro gobierno, la de Sinopharm, Pfizer y la de AstraZeneca tiene rangos entre 79 y 95%, son seguras y cumplen y son  recomendas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además, estas tres vacunas demostraron efectividad en relación a mortalidad y enfermedad grave al ser administrada en la población peruana, e incluso comparada contra otras enfermedades contagiosas como la influenza.

Mito 5: una vez me vacune, ya no tendré que usar mascarilla

Esta afirmación es falsa porque no todos estarán protegidos al mismo tiempo. El plan de vacunación de nuestro país tiene previsto aplicar las vacunas progresivamente y por grupos, desde los más a los menos vulnerables.

Por ese motivo, si recibes la dosis, debes seguir obedeciendo los mandatos, pautas y recomendaciones dictados durante el Estado de Emergencia para evitar transmitir el virus a personas no vacunadas.

Mito 6: las vacunas modificarán mi ADN

Esto es falso. Algunas vacunas, como la de Pfizer, usan una tecnología que extrae el ARN mensajero (no ADN) del coronavirus COVID-19 y lo introducen en nuestras células. Es decir, colocan información genética en ellas para que aprendan a defenderse si el virus llega a atacarnos.

Sin embargo, las vacunas que ha comprado Perú son hechas con un método diferente, que usa un virus debilitado en lugar del ARN mensajero. Una inyección lo introduce en nuestro organismo para que el sistema inmune genere defensas antes de que nos contagiemos. Si esto llegara a ocurrir, nuestro cuerpo estará preparado para vencer al coronavirus.

Mantente informado

Toma en cuenta que las vacunas llegarán al país de manera progresiva, por lo que se ha establecido una secuencia para la vacunación de la población. Mientras esperamos, es importante que te mantengas informado únicamente a través de los canales oficiales del Gobierno.

Importante

Revisa los horarios de inmovilización social obligatoria que debes respetar  del 20 de setiembre al 3 de octubre de 2021 según el nivel de alerta de la región donde vives.

Protege la vida de nuestros hermanos con factores de riesgo: niños, adultos mayores, pacientes con enfermedades crónicas, cáncer o inmunosupresión. #NoBajemosLaGuardia.