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Preguntas frecuentes sobre Simplificación Administrativa

¿Qué es la Simplificación Administrativa?

Es el proceso mediante el cual el Estado revisa y elimina trámites innecesarios o complejos para que las personas y empresas puedan realizar sus gestiones de manera más rápida, clara y sencilla.

¿Por qué es importante?

Porque reduce el tiempo y costo de los trámites, mejora la atención al ciudadano y fortalece la confianza en las instituciones públicas.

¿Qué entidad es la rectora de la mejora de la Simplificación Administrativa en el Perú?

La Secretaría de Gestión Pública (SGP) de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), a través de la Subsecretaría de Simplificación y Análisis Regulatorio, lidera este proceso.

¿Qué instrumentos se utilizan?

  1. Texto Único de Procedimientos Administrativos (TUPA): es el documento donde una entidad recopila y unifica, de manera clara y ordenada, qué trámites ofrece, qué requisitos necesitas y cuáles son los plazos de atención.
  2. Procedimientos Administrativos Estandarizados (PAE): busca uniformizar los trámites para que todas las entidades del Estado las gestionen de la misma manera, eliminando diferencias innecesarias en su gestión y requisitos.
  3. Sistema Único de Trámites (SUT): es la plataforma digital donde las entidades registran y actualizan la información de sus trámites.

Otras acciones relacionadas a la Simplificación Administrativa:

  • Trámites Simplificados: proceso mediante el cual las entidades eliminan o reducen requisitos, pasos y documentos innecesarios para disminuir costos y tiempos de atención a ciudadanos y empresas.
  • Barreras Burocráticas: identifica y elimina exigencias, cobros o requisitos ilegales o irracionales que afectan a los ciudadanos y empresas.
  • Asistencia Técnica: la SGP brinda apoyo especializado a las entidades públicas para implementar acciones de simplificación administrativa y mejorar la experiencia de los usuarios.

¿Cómo se beneficia la ciudadanía?

Con trámites más simples, menos requisitos y procesos más rápidos. Esto significa menos tiempo en colas, menos documentos por presentar y más servicios disponibles, lo que mejora la experiencia de las personas al interactuar con el Estado.