Madres con VIH pueden evitar transmisión de virus a sus hijos

Nota de Prensa

27 de diciembre de 2007 - 12:00 a. m.

Las mujeres que viven con VIH pueden evitar la transmisión del virus a sus hijos a través de un control adecuado y la medicación gratuita que proporciona el Ministerio de Salud (Minsa), informó el director general del Hospital Nacional Docente Madre Niño San Bartolomé, Julio Cano.

“Es importante que la población conozca que las madres con VIH pueden impedir que el virus le sea transmitido a sus hijos y que el Estado provee gratuitamente la medicación necesaria para evitar la transmisión vertical de la madre al niño. Hay formas de intervenir para reducir el riesgo en los niños y el Estado provee estos insumos para esa atención”, explicó.

Tras señalar que por ahora la cifra de gestantes con VIH en el Perú es baja, Cano detalló que el Minsa tiene una serie de programas de control prenatal, brinda consejería y atención. Además, durante el periodo de lactancia se hace cargo de la provisión de leche gratuita, considerando que las madres con VIH no pueden recurrir a ella pues podrían transmitir el virus a sus hijos.

Por otro lado, aclaró que los niños que nacen con el virus “si no reciben el tratamiento indicado, tendrán una reducida esperanza de vida; por eso, el Estado debe proveer diferentes formas de asistencia y un manejo integral de este programa, no solamente la parte médica si no también la de asistencia social para estos niños que van a quedar a mediano plazo sin madre”.

Incremento progresivo

Advirtió además el número de casos se viene incrementando progresivamente, tanto en población joven heterosexual y madres adolescentes. “La incidencia es baja pero las consecuencias son grandes, tenemos que intervenir porque si no cortamos la cadena de transmisión de la enfermedad, esta va a seguir aumentando”, enfatizó.

Explicó además que se cuenta con cifras oficiales pero hay un considerable número de casos que no se conoce, porque el diagnóstico es confidencial, solamente lo sabe el establecimiento y la persona que ha sido sometida a la prueba.

"Tenemos normas de confidencialidad que tenemos que respetar. Seguramente las cifras en establecimientos privados son más altas, pero no se llegan a traducir en cifras oficiales precisamente por esta confidencialidad”, concluyó.