En 50% se incrementarán operativos contra el comercio ilegal de medicamentos

Nota de Prensa

1 de febrero de 2008 - 12:00 a. m.

El Ministerio de Salud a través de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID), Direcciones de Salud en Lima (Disas) y Direcciones Regionales de Salud (Diresas), incrementarán en un 50 por ciento los operativos de control contra el comercio ilegal de medicamentos y para ello se está fortaleciendo las competencias de los inspectores a nivel nacional.

Para este fin también se está transfiriendo recursos a las Direcciones de Salud en Lima y Direcciones Regionales de Salud en el interior del país para que incrementen sus inspecciones inopinadas a los establecimientos que expenden medicamentos, en una acción conjunta con las organizaciones públicas y privadas de cada jurisdicción.

También se ha previsto que se aumenten las campañas de sensibilización entre la población acerca de los graves riesgos a la salud que representa consumir un producto falsificado, informó el director general de Digemid, Víctor Dongo Zegarra.

El funcionario precisó que este año se inició las inspecciones inopinadas el pasado 30 de enero, con la intervención al estudio jurídico “Atancio y Asociados”, ubicado en el Cercado de Lima, donde se decomisó 650 unidades de medicamentos, 5679 material de empaque, 10,448 de otros (cajas, etiquetas, insumos etc.).

En este lugar se pudo verificar que los productos que se fabricaban eran jarabes, ampollas y soluciones, de los cuales 69% son productos presuntamente falsificados, 19% de procedencia dudosa, 8% con rotulados adulterados y 3% vencidos.

Esta acción se desarrolló de manera conjunta con efectivos de la Policía Nacional del Perú y representantes del Ministerio Público, con los que se vienen desarrollando labores de inteligencia e implementando estrategias conjuntas para fortalecer al estado frente a este problema de salud que atenta contra la población .

Dongo Zegarra, recordó que un producto falsificado no cumple su función terapéutica, es decir que no hacen efecto y la persona que lo ingiere verá empeorada su condición de salud.

También existe el riesgo de infecciones, intoxicaciones, envenenamiento o reacciones alérgicas como un shock anafiláctico, con un paro cardiaco o respiratorio. Asimismo la falta de efectividad frente a enfermedades críticas como la diabetes, hipertensión arterial o asma, pueden desencadenar la muerte.