Ministro saluda decisión de dar pena de cárcel a falsificadores de medicinas

Nota de Prensa

31 de mayo de 2008 - 12:00 a. m.

El ministro de Salud, Hernán Garrido-Lecca, saludó la decisión de dar penas de hasta de diez años de prisión a los que realicen la venta, almacenamiento y/o producción de medicamentos adulterados, según dictamen aprobado por la Comisión de Salud, Población, Familia y Personas con Discapacidad del Congreso.

Garrido-Lecca resaltó dicha disposición, pues era un pedido que venía haciendo su sector en favor de la vida de los peruanos. Dijo que no era posible que las personas que atentaban contra la salud no fueran castigadas como se merece.

Por ello apoyó la iniciativa de la Comisión de Salud que propone modificar diversos artículos del Código Penal con el objetivo de imponer cárcel efectiva a las inescrupulosas personas que adulteren, almacenen o vendan productos farmacéuticos, dispositivos médicos y productos sanitarios de dudosa procedencia.

Como se recuerda este tema es ampliamente conocido por el Titular de Salud debido a las múltiples intervenciones que hace a las farmacias y boticas en sus viajes al interior del país, que motivaron que hiciera el pedido de modificación del Código Civil al congreso.

Según el dictamen las penas se aplicarían en diversas modalidades. Así, el que teniendo autorización para la venta de productos farmacéuticos los entregue en especie, calidad o cantidad no correspondiente a la receta médica, será reprimido con pena no menor de tres ni mayor de seis años.

Además, si la entrega en especie, calidad o cantidad que no corresponda a la receta médica o es distinta a la declarada o convenida, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de cuatro mi mayor de ocho años.

En su caso extremo, si el producto causara lesiones o muerte, la pena privativa de libertad será no menor de seis ni mayor de diez años.

Sobre el particular, el legislador Daniel Robles, presidente de la Comisión de Salud, sostuvo que esta ley se ha elaborado al tener en cuenta que el 30% de medicamentos que actualmente circula en el mercado tiene dudosa procedencia.