Automedicación en niños puede empeorar cuadros de infecciones respiratorias

Nota de Prensa

14 de junio de 2008 - 12:00 a. m.

Especialitas de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas del Ministerio de Salud (Digemid) advirtieron hoy que usar productos para controlar las infecciones respiratorias agudas en los niños sin supervisión de profesionales de la salud, puede empeorar la salud y ocasionar graves secuelas e incluso la muerte.

El Dr. Pedro Yarasca, explicó que el uso inadecuado de antipiréticos, empleados para el alivio temporal de la fiebre, no debiéndose utilizar por un periodo mayor de 3 días; en dosis altas por ejemplo, puede causar intoxicación en el niño, con daño severo en el hígado y muerte en algunos casos.

Por ejemplo, “en el caso de la aspirina, usado para aliviar el dolor y fiebre, no debe ser administrado en niños menores de 12 años y su uso excesivo puede provocar hemorragias digestivas”, indicó.

Se debe tener cuidado también con los medicamentos para calmar la tos, llamados “antitusivos”, debido a que detienen el reflejo de la tos, es decir el mecanismo para expectorar las flemas y si el paciente tiene abundancia de secreciones se puede ahogar, especialmente si son menores de tres años.

Señaló que la tos es un mecanismo de defensa en los niños y por lo tanto no son necesarios los jarabes para calmarla y el mejor antitusivo es el agua, por lo que cualquier producto de este tipo solo debe ingerido bajo indicación del médico.

Respecto a los antiinflamatorios, administrados para el dolor e inflamación, las dosis deben ir de acuerdo al peso y edad y dosis altas pueden ocasionar dolor de estómago, vómito, dificultad para respirar, somnolencia extrema, pérdida de la conciencia y convulsiones. Y si el niño tiene dificultad respiratoria o asma, puede empeorar su enfermedad.

Efectos secundarios graves también pueden desencadenarse con el uso inadecuado de los antihistamínicos, usados para aliviar los síntomas de las alergias. Es importante que la dosis sea indicada por un médico, pues su uso inadecuado pueden ocasionar somnolencia y sequedad de la boca, además en los niños se pueden presentar dolor de estómago y vómitos.

Algunos antihistamínicos incluso pueden desencadenar reacciones graves que puede incluir erupción, hinchazón (cara, lengua y garganta), mareos severos y dificultad para respirar, además de irritabilidad y agitación.

En el caso de los descongestionantes, recetados para evitar la congestión nasal, sus efectos secundarios son palpitaciones, alteraciones del sueño y puede aumentar la presión sanguínea en algunos pacientes. Pueden además interactuar con medicamentos para controlar el asma.

Los mucolíticos, prescritos para disminuir la viscosidad de las secreciones bronquiales y facilitar su eliminación de la tos, por eso deben ser indiscutiblemente recetados por un médico.

Tratándose de los antibióticos, estos deben usarse bajo prescripción médica, y no están indicados para tratar las infecciones virales como los resfriados y la gripe, a menos que se tenga una infección bacteriana. Su uso excesivo ha contribuido al aumento de infecciones bacterianas resistentes a los medicamentos.

Recomendaciones:

• Los medicamentos deben ser usados con receta médica.

• Deben ser prescritos por tu médico, odontólogo y obstetra.

• Solicita información de tu tratamiento al momento de la consulta y dispensación de tus medicamentos.

• Debes cumplir con la dosis y la duración del medicamento indicado.

• No se deben compartir las recetas médicas, pues están son individualizadas.

• Las recetas no son eternas.

• Almacena los medicamentos lejos de la luz solar, fuentes de calor y humedad.

• No compres medicamentos en mercados, ferias, campos feriales, establecimientos informales o clandestinos; hazlo en farmacias, boticas o servicios de farmacia registrados por el Ministerio de Salud.

• Si tienes alguna duda, solicita información gratuita al Centro Nacional de documentación e Información de Medicamentos de Digemid 4228463 o a línea gratuita Infosalud 0800-108-28.