Gimnasia cerebral es vital para mantener al cerebro en las mejores condiciones

Nota de Prensa

1 de noviembre de 2008 - 12:00 a. m.

Al igual que los ejercicios físicos ayudan a mejorar el tono muscular del cuerpo, la gimnasia cerebral, basada en ejercicios cognitivos, es vital para mantener al cerebro en las mejores condiciones, según destacó el Dr. Danilo Sánchez, neuropsicólogo del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas (INCN) del Ministerio de Salud.

Explicó que el cerebro, más que el músculo, ansía también de ejercicios, el cual permitirá mejorar la circulación de la sangre en el cerebro y el funcionamiento de las redes neuronales, cuyos beneficios se verán de manera inmediata, logrando mantener dicho órgano en las óptimas condiciones.

La gimnasia cerebral se trata de ejercicios de las funciones intelectuales, cognitivas, ejecutivas, destrezas psicomotrices, el proceso del pensamiento, lenguaje y conocimiento. Esto se logra prestando atención con todos los sentidos.

Recomendó así agudizar la observación, ejercitar la escritura y fomentar el aprendizaje.

Para el experto, la alimentación, el control de las preocupaciones, frustraciones, problemas, stress, depresión, desarrollo de habilidades sociales, control afectivo emocional y el convivir en sociedad son instrumentos para una mejor calidad de vida.

La deficiencia en la atención tiene consecuencias: nuestros recuerdos son débiles y caprichosos. La memoria no nos ayuda porque ni siquiera creamos circuitos neuronales suficientemente fuertes y estables. Todo ello tiene un remedio, tan sencillo como difícil: prestar atención con todos los sentidos, así como una estimulación multisensorial.

El beneficio inmediato de la gimnasia cerebral es una mejora en la capacidad para observar y en el resto de las capacidades y habilidades como la atención, concentración, comprensión, memoria, creatividad, aplicación, control, autodominio.

Consideró asimismo que hay creencia muy extendida y casi convertida en mito: que el ser humano sólo utiliza el 10% de su cerebro, es decir, que técnicamente un cerebro de 1.350 gramos de peso utiliza sólo 135 gramos o que de 100.000 millones de neuronas se utilizan "sólo" 10.000 millones.

“Todo esto nos ha acostumbrado a tener una actitud pasiva hacia la información y sin intercambio no hay verdadera comunicación”, aseveró.