Aumentan casos de niños afectados por mordeduras caninas con desfiguración de rostro

Nota de Prensa

7 de diciembre de 2008 - 12:00 a. m.

Aproximadamente, mil 915 casos de niños víctimas de accidentes de mordedura canina han sido atendidos en el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) durante 1995 y noviembre de este año, de las cuales 187 requirieron ser hospitalizados para atención especializada, por haber presentado daños a la estética corporal.

Asimismo, en lo que va del año se han registrado 164 niños afectados, siendo noviembre el mes con más casos pues 12 niños fueron intervenidos quirúrgicamente y el 50 por ciento de estos requirió ser hospitalizado por lesiones graves en cara y otras partes del cuerpo.

El médico veterinario Henry Hernández Isla, encargado del área de Zoonosis del INSN, dijo que las mordeduras caninas con daños a la estética corporal generan problemas al estado emocional y psicológico de los niños, además de perjuicio de la economía del hogar. Asimismo, señaló que el grupo etáreo más afectado son los niños de 1 a 4 años (57%).

Dijo que la lesión más frecuente es en cara y cabeza. También señaló que las agresiones caninas ocurren generalmente por que la población no tiene conocimientos básicos sobre la crianza de un can, y el incumplimiento de la Ley por los propietarios de canes.

Frente a esta problemática, el MINSA hace un llamado a los dueños de los perros para que asuman la tenencia responsable que implica medidas simples como tener el debido cuidado al momento de sacarlos a pasear, usando bozal y cadena, y que sean acompañados por una persona adulta para que pueda controlar al animal.

También se invoca a los alcaldes de los distritos capitalinos y del interior del país exigir el cumplimiento de sus ordenanzas municipales.

Caso

El médico veterinario manifestó que el pasado viernes se sumó el caso de un menor de siete años, quien sufrió la agresión de un can de raza labrador que le originó la amputación parcial de la oreja. El animal se escapó de su casa y atacó al menor que se desplazaba en la vía pública, en el distrito de Chorrillos.

“Un niño agredido no es sólo un paciente, es un niño al que se le ha malogrado su derecho a tener una vida saludable, porque además de la desfiguración de su cara esto genera la burla de sus compañeros, las limitaciones laborales y los problemas psicológicos”, indicó.

Hernández Isla propuso formar una mesa de diálogo junto al Colegio de Veterinarios del Perú, ONG, la Estrategia Sanitaria de Zoonosis del Minsa y responsables de las Disas para frenar las agresiones caninas a fin de que el can sea “un buen vecino”.