Cierran 7 boticas en Huancayo tras operativo en 10 establecimientos

Nota de Prensa

3 de marzo de 2009 - 12:00 a. m.

Huancayo.- En una intervención desplegada en 10 boticas, la Dirección Regional de Salud de Junín cerró siete establecimientos, dos de ellos clandestinos, donde se decomisó alrededor de 60 kilos de productos que representaban un riesgo para la salud de la población.

El operativo se realizó en las avenidas Coronel Parra (distrito de Pilcomayo) e Independencia (distrito El Tambo), en el cual participaron representantes de la Diresa, Policía Nacional del Perú, Ministerio Público, Defensoría del Pueblo y de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas del Ministerio de Salud, todos ellos miembros del grupo Contrafalme.

En el distrito de Pilcomayo se procedió al cierre de la botica Takefarma, por funcionar de manera informal, sin químico farmacéutico, ni autorización municipal ni de la autoridad sanitaria. También se clausuró la botica Virgen de Cocharcas por ser un establecimiento clandestino donde se encontró medicamentos vencidos, sin registro sanitario, adulterados, falsificados y en mal estado de almacenamiento, así como de venta prohibida por ser sólo de expendio en establecimientos del Ministerio de Salud y EsSalud.

También se cerró dos boticas de nombre María en la Av. Coronel Parra, por ser informales y no contar con la presencia de un químico farmacéutico

En el distrito El Tambo se clausuró un establecimiento sin nombre ubicado en la cuadra 6 de la avenida Independencia, por funcionar de forma clandestina. Asimismo se cerró la botica Victoria donde se encontró medicamentos falsificados, vencidos y muestras médicas.

La botica Luz Farma fue multada por no dejar ingresar a las autoridades sanitarias para la inspección correspondiente. Del mismo modo se cerró la botica Sagrada Familia, por faltas en las Buenas Prácticas de Almacenamiento.

Las autoridades de salud recordaron a la población que la falta de autorización sanitaria en las boticas y farmacias trae consigo la falta de personal calificado, como es la presencia de un químico farmacéutico, quien es el profesional que debe velar por la garantía de la calidad de los productos y las buenas prácticas de almacenamiento.

También advirtieron que al consumir medicamentos falsificados se pone en riesgo la vida de las personas, pues se trata de productos que no cumplen su función terapéutica, es decir que no hacen efecto y la persona que lo ingiere verá empeorada su condición de salud.

Los productos falsificados pueden provocar intoxicaciones o reacciones alérgicas como un shock anafiláctico, paro cardiaco o respiratorio, así como ocasionar infecciones, pues nada garantiza que sean sustancias esterilizadas, por tanto hay riesgo de contaminación.