Perú conmemora 9 años sin casos de sarampión

Nota de Prensa

31 de marzo de 2009 - 12:00 a. m.

El Ministerio de Salud (Minsa) conmemora hoy martes, 31 de marzo, nueve años sin casos de sarampión autóctono en el país, logro obtenido gracias a las acciones de inmunización y vigilancia epidemiológica que emprende nuestro país, así lo sostuvo la coordinadora de la Estrategia Sanitaria Nacional de Inmunizaciones (ESNI), Lic. María Ana Mendoza.

La funcionaria señaló que el último caso presentado en el país fue en el 2000 en Ventanilla, Callao, siendo el último niño que se atendió con diagnóstico confirmado de sarampión Luis David Gómez Núñez, quien en esa época tenía 3 años. La última referencia de su paradero indica que en ese año, la familia vivió en la Mz. H1 de los Cedros en Ventanilla, lugar que dejaron en 2005 para, según los nuevos dueños de la vivienda, irse a vivir a San Juan Lurigancho.

La coordinadora de la ESNI resaltó las acciones de inmunización que el Estado ha desarrollado para evitar que se presenten nuevos casos, entre los que destaca lo ocurrido en 2006 cuando se desarrolló en el país una gran campaña de vacunación contra el sarampión y rubeola para varones y mujeres de 2 a 39 años, lográndose proteger a más de 20 millones de peruanos.

No obstante, precisó que el logro obtenido no debe ser tomado como un hecho que signifique no vacunar a los niños, muy por el contrario invocó a los padres de familia a vacunar a sus hijos ya que sólo un niño vacunado está libre de contagiarse de las enfermedades, entre ellas el sarampión.

Coberturas de seguridad

María Ana Mendoza, recordó que a finales de abril de 2008 se confirmó un caso importado de sarampión en nuestro país, procedente de la India. Se trató de un varón de 19 años quien visitó diversos lugares del puerto del Callao. Tras la investigación, aislamiento y tratamiento que realizaron diversas entidades del Minsa, el caso fue controlado. A pesar de haber estado en contacto con varios peruanos, ninguno de ellos presentó la enfermedad, lo que demuestra las coberturas de seguridad que existen en el país tras las acciones de vacunación.

No descuidar acciones de inmunización

En la víspera, la Dirección General de Epidemiología (DGE) realizó una reunión donde se analizó los nueve años sin sarampión. En el evento, La Lic. María Ticona Zegarra de la DGE precisó que la circulación endémica del virus del sarampión en otras partes del mundo pone a nuestra región en alto riesgo, bajo la constante amenaza de una posible reintroducción de esta enfermedad. En este sentido, dijo que los brotes ocurridos en Europa, México y Venezuela, muestran la vulnerabilidad de nuestros países para la presentación de brotes frente a casos importados.

Por ello, nuestro país priorizará intervenciones en las Direcciones Regionales de Salud (DIRESA) con alto porcentaje de distritos en alto riesgo y alta deserción, a lo que se sumarán intervenciones de vacunación orientadas a alcanzar coberturas mayores al 95%.

En tanto que, el médico epidemiólogo, Álvaro Whittembury Vlásica de la DGE, destacó que las acciones de vigilancia epidemiológica garantizan que nuestro país detecte de forma oportuna un posible caso. Recordó que en el país, entre los años 1992 al 2000 se registraron 26 938 casos confirmados de sarampión con 382 fallecidos. La última epidemia de sarampión en el Perú ocurrió en 1992, registrándose un total de 22 605 casos con una tasa de incidencia acumulada de 101,40 por 100 000 habitantes, y 347 defunciones, con una tasa de letalidad de 1,56 %.

En los últimos dos años se notificaron 168 casos sospechosos de sarampión rubéola (2009), 1269 casos sospechosos de sarampión rubéola (2008). Ninguno de estos fue confirmado como sarampión autóctono.

Sarampión

El sarampión es una enfermedad infecciosa, bastante frecuente, especialmente en niños, causada por un virus, específicamente un paramixovirus del género Morbillivirus. Se caracteriza por típicas manchas en la piel de color rojo (exantema) así como fiebre y un estado general debilitado. También puede, en algunos casos de complicaciones, causar inflamación en los pulmones y el cerebro que amenazan la vida del paciente.