Ácidos grasos del pescado son esenciales para el desarrollo cerebral

Nota de Prensa

8 de abril de 2009 - 12:00 a. m.

Recientes investigaciones revelan que el pescado, además de ser una fuente de proteínas, contiene grasas vitales para el desarrollo normal del cerebro en jóvenes, adultos, y en especial en los niños por nacer y de los recién nacidos. Sin una cantidad adecuada de esos ácidos grasos, no se produce un desarrollo normal del cerebro, advirtió la Lic. Elizabeth Racacha, nutricionista de la DISA V Lima Ciudad, del Ministerio de Salud.

Refirió que algunas especies como el atún, caballa, sardinas, entre otras, son especialmente ricas en esas sustancias; además del valor nutritivo que poseen porque proporcionan proteínas de gran calidad y una amplia variedad de vitaminas y minerales, como las vitaminas A y D, fósforo, magnesio y selenio.

“Los pescados de mar suelen ser excepcionalmente ricos en ácidos grasos, en especial ácidos grasos insaturados, omega 3 y minerales como el yodo, cinc, fósforo, selenio. Estos elementos combaten los efectos nocivos del colesterol LDL, beneficiando inmediatamente al sistema circulatorio y a toda la salud”, destacó tras recomendar su consumo desde los seis meses de edad.

Añadió que sus proteínas son de fácil digestión y complementan favorablemente las proteínas cotidianas aportadas por los cereales y las menestras.

Si se trata de beneficios para la salud, el pescado es una fuente importante, y sus ventajas van desde la eficacia contra la artritis hasta la prevención de problemas cardíacos. “Según estudios, comer pescado sólo una vez a la semana puede reducir en 40% el riesgo de derrames cerebrales, porque los ácidos polinsaturados omega tres del pescado previenen la formación de coágulos sanguíneos, evitando que bloqueen una arteria” aseveró.

Beneficios para todas las edades

La especialista sostuvo que el pescado se puede incorporar a la dieta de los bebés a partir de los 6 meses de edad. Para facilitar su consumo debe ser aplastado o picado. Es suficiente el contenido de una cuchara junto a las comidas, tres veces por semana. Sólo si el pequeño (a) tuviera antecedentes familiares de alergias, se agregaría a su menú diario recién a partir del primer año de vida.

En el caso de los jóvenes y adultos, se recomienda la ingesta de 100 a 150 gramos de pescado con la misma frecuencia que en los infantes. Sin embargo, en los adultos mayores y en las madres gestantes podría incrementarse su consumo a cuatro veces por semana.