Intervención del padre en el parto disminuye complicaciones en la madre y el bebé

Nota de Prensa

30 de mayo de 2009 - 12:00 a. m.

El padre, socialmente, se encuentra desligado del proceso milagroso del alumbramiento, dejando a la madre afrontar sola los desafíos y el dolor que conlleva la culminación de la gestación y la llegada de una nueva vida, pero este contexto cambia radicalmente con el servicio del “parto con acompañante”, que brinda el Instituto Materno Perinatal de Lima (INMP) del Ministerio de Salud.

“Las mujeres sienten menos dolor y menos angustia, además se disminuyen las complicaciones durante el parto, gracias al apoyo del acompañante quien interviene en el parto activamente, y se estrecha con más fuerza el vínculo paterno y materno hacia el nuevo bebé”, sostuvo la jefa del departamento de obstetricia del referido instituto, Lic. Lucy Ibarra Push.

Otro de los beneficios- agregó la experta -es que se respeta las costumbres propias de las comunidades alto andinas, pues en el parto con acompañante que promueve el Minsa, la madre también adopta la postura vertical. “Más del 80% de nuestros pacientes son de provincias. Muchas de ellas han visto a sus madres alumbrar en cuclillas, y no están acostumbradas a cuartos y a las camillas”, comentó.

De acuerdo a las estadísticas del INMP, sólo el 12% de parejas optan por el parto con acompañante, es decir se alcanzan sólo los cuatro partos por esta modalidad al día.

“Nuestro Instituto es el centro líder a nivel nacional del parto humanizado propuesto por el Minsa, que incluye el parto vertical, con acompañante, entre otras, que constituyen estrategias claves para disminuir las complicaciones durante el parto y post parto, y así evitar la muerte materna perinatal”

Acceda al parto con acompañante

Para la experta, es muy sencillo que las familias peruanas opten por este servicio, sin embargo muchas parejas no saben de su existencia y sobre todo de sus beneficios.

“Muchas de nuestras pacientes referidas no saben que pueden optar por el parto con acompañante, nosotros inclusive se lo proponemos hasta tres horas antes de iniciar el trabajo de parto, con la capacitación de una especialista obstetra”, informó.

Ibarra advirtió que lo ideal es que el padre o acompañante, cumpla con un mínimo de cuatro clases en el servicio de psicoprofilaxis en el INMP, y la madre, seis.

La representante de este Instituto destacó que durante este proceso el padre debe conocer las técnicas de respiración y de relajación para las distintas fases del parto, coger de la mano a su pareja, y servir de apoyo en el momento en que se realizan los pujos, y sobre todo, una vez que la cabeza del bebé haya empezado a salir, entre otras acciones.