Minsa advierte sobre graves consecuencias a causa de dietas restrictivas por verano
Nota de prensa
26 de noviembre de 2009 - 12:00 a. m.
Con la llegada del verano en muchas personas se incrementa la preocupación por lucir una figura esbelta, lo cual las motiva a iniciar dietas restrictivas que no logran hacer el “milagro”, sino por el contrario, pueden causarle graves daños en su salud a largo y corto plazo, por eso una dieta debe estar ajustada al peso y talla.
Rosa Salvatierra, nutricionista del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (Cenan), advirtió que una dieta drástica, a largo plazo, puede provocar anemia, estreñimiento, problemas digestivos, adelgazamiento excesivo, entre otros. Mientras que a corto plazo se presenta fatiga, gastritis, úlceras gástricas y otros tipos de deficiencias por falta de micronutrientes en el organismo.
Antes de iniciar cualquier régimen alimenticio, es necesario una evaluación por un especialista, quién sugerirá una dieta balanceada, sana, nutritiva que evitará el desarrollo de alguna de las enfermedades antes mencionadas, incluyendo depresión y ansiedad, aclaró la experta.
Además, de las dietas, se debe optar por llevar una vida físicamente activa, ya que produce numerosos beneficios para la salud, tanto físicos como psicológicos.
“Está demostrado que el sedentarismo supone un factor de riesgo para el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas. Por lo tanto, es recomendable alimentarse de manera adecuada y hacer actividad física diariamente que incluya gimnasia, baile, deporte y educación física”, aseveró.
Es por esto que quienes están con sobrepeso y obesidad, necesitan tener una dieta individual por un tiempo determinado, que le permita cambiar los hábitos que le hicieron subir de peso como el consumo de bebidas gaseosas y alcohólicas, golosinas, consumo de comida “chatarra”(frituras, entre otros).
“Cada uno debe revisar sus hábitos y adoptar, de forma responsable y con el fin de cuidar su salud, algún cambio en sus prioridades que le permita conseguir llevar un estilo de vida con una alimentación sana que incluya abundante agua, alimentos como las frutas y verduras de estación, consumo moderado de azucares y grasas, adecuado consumo de fibra dietaria”, indicó.
Algunos alimentos no deben faltar en la dieta cotidiana, como aquellos que otorgan al organismo las vitaminas, nutrientes y sustancias necesarias para su buen funcionamiento. “El secreto está en saber combinarlos y en consumir las cantidades adecuadas.