Semana de lucha contra la obesidad

Campaña culminada

Presentación

La Semana de Lucha contra la Obesidad en el Perú fue establecida por el Ministerio de Salud para la segunda semana de octubre. En este año se celebra del 09 al 13 de octubre de 2017 y tiene el objetivo de sensibilizar y concientizar a toda la población sobre la importancia de adquirir hábitos alimenticios saludables y de realizar actividad física para prevenir la obesidad y el sobrepeso.

Datos y Cifras

En el 2016, se tuvo 18,3% de las personas de 15 y más años de edad sufren de obesidad en el país. En el 2015 esta prevalencia fue de 17,8%.

En la distribución por sexo, el 22,5% de personas obesas son mujeres y el 14,0% son hombres en el año 2016.

En la población de 15 y más años de edad, el 53,8% padece de exceso de peso, valor que se ha incrementado en 0,6 puntos porcentuales con respecto al año 2015. Las mujeres tienen mayor exceso de peso, en 7,9 puntos porcentuales, que los hombres (57,7% frente a 49,8%).

En el 2016, según fuente de sistema de información diaria HIS-MINSA se observa que las personas que sufren de sobrepeso son las que registran el mayor numero de casos, el 67,0% son personas con sobrepeso siendo de 12 a 17 años de edad, el 66,9% son de 18 a 29 años de edad; en relación a las personas que sufren de obesidad (39,2%) el porcentaje es menor.

A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad están vinculados con un mayor número de muertes aquellas con falta de peso. En general, hay más personas obesas que con peso inferior al normal. Ello ocurre en todas las regiones, excepto en partes de África subsahariana y Asia.

¿Qué es la obesidad y sobrepeso?

La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Está situación genera más posibilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Las herramientas para combatirla son principalmente la alimentación y actividad física.

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

Adultos:

En el caso de los adultos, la OMS define el sobrepeso y la obesidad como se indica a continuación:

Sobrepeso: lMC de 25 - 29.

Obesidad: lMC igual o superior a 30.

El lMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, pues es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. Sin embargo, hay que considerarla como un valor aproximado porque puede no corresponderse con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.

Niños:

En el caso de los niños, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.

¿A quiénes se realizará el tamizaje de sobrepeso / obesidad?

Se debe realizar en toda persona adulta (mayor o igual a 18 años) que se acerque a una atención médica en primer nivel de atención. Esta recomendación no aplica para personas con desórdenes alimenticios o mujeres embarazadas.

Niños y adolescentes

Se debe realizar monitoreo del crecimiento en todas las visitas apropiadas en el primer nivel de atención usando las tablas de crecimiento en niños y adolescentes de 0-17 años. Para niños de 0-5 años se debe usar la medida de peso-longitud, y para niños y adolescentes de 5-17 años se debe usar el IMC.

Se debe evaluar signos de alarma de incremento de peso en niños de 0-5 años (en peso-talla aumenta un canal percentilar), en niños y adolescentes de 5-17 años si el IMC incrementa en 1.5 puntos. Asimismo, observar de cerca el peso en niños con antecedentes de haber sido macrosómico, bajo de peso al nacer, además de tener padres obesos y/o diabéticos.

Niños menores de 5 años

El sobrepeso es el peso para la estatura con más de dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS; y la obesidad es el peso para la estatura con más de tres desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.

Mayores de 5 a 19 años

En este caso el sobrepeso y la obesidad se definen de la siguiente manera: El sobrepeso es el IMC para la edad con más de una desviación típica por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS, y la obesidad es mayor que dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.

¿Qué causa el sobrepeso y obesidad?

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. A nivel mundial ha ocurrido lo siguiente:

Un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa; y un descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.

A menudo los cambios en los hábitos alimentarios y de actividad física son consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; la agricultura; el transporte; la planificación urbana; el medio ambiente; el procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y la educación.

¿Cuáles son las consecuencias comunes del sobrepeso y la obesidad para la salud?

Un IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como las siguientes:

  • Las enfermedades cardiovasculares (principalmente las cardiopatías y los accidentes cerebro vasculares), que son la principal causa de muerte en la población;
  • La diabetes mellitus;
  • Los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante), y algunos cánceres (endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon).

El riesgo de contraer estas enfermedades no transmisibles crece con el aumento del IMC. La obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Sin embargo, además de estos mayores riesgos futuros, los niños obesos sufren dificultades respiratorias, mayor riesgo de fracturas e hipertensión, y presentan marcadores tempranos de enfermedades cardiovasculares, resistencia a la insulina y efectos psicológicos.

Afrontar una doble carga de morbilidad

Actualmente, muchos países de ingresos bajos y medianos están afrontando una «doble carga» de morbilidad.

  • Mientras estos países continúan encarando los problemas de las enfermedades infecciosas y la desnutrición, también experimentan un rápido aumento en los factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles, como la obesidad y el sobrepeso, sobre todo en los entornos urbanos.
  • No es raro encontrar la desnutrición y la obesidad coexistiendo en el mismo país, la misma comunidad y el mismo hogar.

En los países de ingresos bajos y medianos, es más probable que la nutrición prenatal, del lactante y del niño pequeño sea inadecuada. Al mismo tiempo, los niños están expuestos a alimentos de alto contenido calórico ricos en grasa, azúcar y sal y pobres en micronutrientes, que suelen costar menos, pero también tienen nutrientes de calidad inferior. Estos hábitos alimentarios, junto con un nivel inferior de actividad física, dan lugar a un aumento drástico de la obesidad infantil, al tiempo que los problemas de la desnutrición continúan sin resolverse.

¿Cómo pueden reducirse el sobrepeso y la obesidad?

En el caso de los niños, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.El sobrepeso y la obesidad, así como las enfermedades no transmisibles vinculadas, pueden prevenirse en su mayoría. Son fundamentales unos entornos y comunidades favorables que permitan influir en las elecciones de las personas, de modo que la opción más sencilla (la más accesible, disponible y asequible) sea la más saludable en materia de alimentos y actividad física periódica, y en consecuencia prevenir el sobrepeso y la obesidad.

En el plano individual, las personas pueden optar por:

  • Limitar la ingesta energética procedente de la cantidad de grasa total y de azúcares;
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos.
  • Realizar actividad física periódica (60 minutos diarios para los jóvenes y 150 minutos semanales para los adultos).

La responsabilidad individual solo puede tener pleno efecto si las personas tienen acceso a un modo de vida sano.

En el plano social, es importante ayudar a las personas a seguir las recomendaciones mencionadas, mediante la ejecución sostenida de políticas demográficas y basadas en pruebas científicas que permitan que la actividad física periódica y las opciones alimentarias más saludables estén disponibles y sean asequibles y fácilmente accesibles para todos, en particular para las personas más pobres. Un ejemplo de una política de ese tipo es un impuesto sobre las bebidas azucaradas y el etiquetado de los alimentos embasados.

La industria alimentaria debe desempeñar un papel importante en la promoción de dietas sanas del siguiente modo:

  • Reduciendo el contenido de grasa, azúcar y sal de los alimentos procesados;
  • Asegurando que las opciones saludables y nutritivas estén disponibles y sean asequibles para todos los consumidores;
  • Limitando la comercialización de alimentos con alto contenido en azúcar, sal y grasas, sobre todo los alimentos destinados a los niños y los adolescentes;
  • Asegurando la disponibilidad de opciones alimentarias saludables y apoyando la práctica de actividades físicas periódicas en el lugar de trabajo.

Mensajes

En el caso de los niños, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.Cada cambio en favor de tu salud siempre es oportuno y suma.

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La obesidad y el sobrepeso puede acarrearnos desarrollar enfermedades no transmisibles, por lo cual puede pasar desapercibida durante muchos años. Sin embargo, algunas personas pueden presentar:

  • Micción frecuente y en grandes cantidades
  • Infecciones frecuentes (urinarias, vaginales, de piel, etc.)
  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Náuseas
  • Abundante sed
  • Visión borrosa
  • Aumento o pérdida de peso

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