Rol del profesional de enfermería en el manejo de emergencias por depresión: Claves para una intervención humana y técnica efectiva
Nota de prensaDoctor y enfermero Pánfilo Arone Mallqui destacó la importancia del cuidado especializado en crisis depresivas en el marco del XLI Aniversario del Departamento de Emergencia del INSM "HD-HN"
19 de febrero de 2026 - 2:39 p. m.
Dr. Arone, profesional de enfermería del Departamento de Emergencia en el Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) destacó la relevancia del personal de enfermería como garante de la seguridad del paciente. Durante su intervención, subrayó que el objetivo primordial es proteger al individuo hasta que este recupere su propia capacidad de autocuidado, especialmente ante riesgos de autolesión.
La exposición detalló que la depresión afecta entre el 8 % y 12 % de la población general y se proyecta como la principal causa de discapacidad para el año 2030. Ante este panorama, Arone propuso un modelo de intervención basado en las fases de Peplau, comenzando por la orientación para establecer confianza inmediata en el entorno de emergencia.
En la fase de identificación, precisó, el profesional ayuda al paciente a reconocer su malestar y a validar sus emociones sin minimizarlas. Posteriormente, en la fase de explotación, se aplican recursos terapéuticos como la administración de fármacos y técnicas de afrontamiento para estabilizar al usuario. Finalmente, la resolución busca preparar el alta, fomentando la autonomía y previniendo recaídas mediante la educación familiar.
Arone presentó un caso clínico de una joven de 27 años con mutismo y alto riesgo suicida para ilustrar la aplicación de las taxonomías NANDA, NOC y NIC. Mediante una vigilancia intensiva y escucha activa, se logró regular su ciclo de sueño y disminuir la ideación suicida en apenas 72 horas.
El ponente enfatizó que la valoración debe ser exhaustiva, abarcando desde la higiene personal hasta los principios vitales y redes de apoyo. Las intervenciones específicas incluyeron la restricción de objetos peligrosos y el control estricto del estado de ánimo para mitigar la impulsividad.
Además, se destacó el impacto emocional que sufren los propios cuidadores, mencionando la fatiga por compasión y el estrés como factores a vigilar. Arone hizo un llamado a "cuidar a los que cuidan" para mantener la calidad en la atención de salud mental.
La presentación concluyó que la enfermería es el eje de la atención integral en emergencias psiquiátricas, demandando formación continua en nuevas terapias. La adaptación de protocolos basados en evidencia es, según el experto, el camino para optimizar la investigación y el servicio futuro.
Finalmente, el Dr. Arone reafirmó que la recuperación del paciente no solo depende del tratamiento farmacológico, sino de la calidez y profesionalismo del equipo de salud. Su exposición dejó clara la necesidad de integrar la neurociencia con estrategias de cuidado humano para enfrentar el desafío de la depresión.
La exposición detalló que la depresión afecta entre el 8 % y 12 % de la población general y se proyecta como la principal causa de discapacidad para el año 2030. Ante este panorama, Arone propuso un modelo de intervención basado en las fases de Peplau, comenzando por la orientación para establecer confianza inmediata en el entorno de emergencia.
En la fase de identificación, precisó, el profesional ayuda al paciente a reconocer su malestar y a validar sus emociones sin minimizarlas. Posteriormente, en la fase de explotación, se aplican recursos terapéuticos como la administración de fármacos y técnicas de afrontamiento para estabilizar al usuario. Finalmente, la resolución busca preparar el alta, fomentando la autonomía y previniendo recaídas mediante la educación familiar.
Arone presentó un caso clínico de una joven de 27 años con mutismo y alto riesgo suicida para ilustrar la aplicación de las taxonomías NANDA, NOC y NIC. Mediante una vigilancia intensiva y escucha activa, se logró regular su ciclo de sueño y disminuir la ideación suicida en apenas 72 horas.
El ponente enfatizó que la valoración debe ser exhaustiva, abarcando desde la higiene personal hasta los principios vitales y redes de apoyo. Las intervenciones específicas incluyeron la restricción de objetos peligrosos y el control estricto del estado de ánimo para mitigar la impulsividad.
Además, se destacó el impacto emocional que sufren los propios cuidadores, mencionando la fatiga por compasión y el estrés como factores a vigilar. Arone hizo un llamado a "cuidar a los que cuidan" para mantener la calidad en la atención de salud mental.
La presentación concluyó que la enfermería es el eje de la atención integral en emergencias psiquiátricas, demandando formación continua en nuevas terapias. La adaptación de protocolos basados en evidencia es, según el experto, el camino para optimizar la investigación y el servicio futuro.
Finalmente, el Dr. Arone reafirmó que la recuperación del paciente no solo depende del tratamiento farmacológico, sino de la calidez y profesionalismo del equipo de salud. Su exposición dejó clara la necesidad de integrar la neurociencia con estrategias de cuidado humano para enfrentar el desafío de la depresión.
Esta noticia pertenece al compendio Noticias de la Jornada científica: "Las depresiones: más allá de sus fronteras".