Expertos analizan el impacto de la neurobiología y la genética para revolucionar el tratamiento integral de los cuadros depresivos
Nota de prensaEn el XLI aniversario del Departamento de Emergencia, el Dr. Luis Macedo reveló cómo la conectividad cerebral, el estrés crónico y la genética alteran la salud mental y la respuesta al tratamiento.


19 de febrero de 2026 - 12:56 p. m.
El Instituto Nacional de Salud Mental "Honorio Delgado - Hideyo Noguchi" (INSM “HD-HN”) dio inicio a la jornada académica "Las depresiones: más allá de sus fronteras", un evento científico de alto nivel orientado a unificar criterios clínicos ante el preocupante incremento de la demanda asistencial. Según estadísticas institucionales, las atenciones en el Departamento de Emergencia experimentaron un crecimiento sostenido, pasando de 13,858 casos en 2021 a 17,314 en 2024, lo que exige una actualización urgente en los protocolos de intervención.
En este marco conmemorativo por el XLI aniversario del Departamento de Emergencia, el Dr. Luis Macedo presentó una revisión exhaustiva sobre la neurobiología de la depresión. Durante su ponencia, explicó que el cerebro opera mediante la "Red Neuronal por Defecto" (DMN), la cual se activa durante la introspección y la autorreflexión. Sin embargo, en pacientes con depresión, se observa una alteración en la conectividad de esta red, lo que dificulta la integración funcional de las emociones y el procesamiento de soluciones prácticas. Un aspecto crucial de la exposición fue el rol de la "Red de Relevancia" (Salience Network), que funciona como un interruptor dinámico entre la reflexión interna y el control atencional externo. El experto señaló que en los cuadros depresivos existe una falla en este "switch" neurobiológico, lo que impide al individuo priorizar estímulos de manera adecuada. Esta disfunción se traduce directamente en las dificultades que los pacientes reportan para tomar decisiones cotidianas y manejar conflictos en sus entornos laborales y familiares.
La investigación presentada también reveló marcadas diferencias de género en la arquitectura cerebral del trastorno. En las mujeres, una conectividad disminuida en la red por defecto se asocia estrechamente con la severidad de los síntomas de ansiedad y alteraciones del sueño. Por el contrario, en los varones se ha observado un incremento de la conectividad tálamo-frontoparietal, lo que suele vincularse a una aparición más temprana de la enfermedad, subrayando la necesidad de enfoques terapéuticos personalizados. En el ámbito de la herencia, el Dr. Macedo indicó que la depresión posee una heredabilidad estimada entre el 35% y el 40%, siendo mayor en casos severos y recurrentes. Gracias a estudios genómicos realizados en más de 800,000 individuos, se han identificado 102 variantes genéticas independientes asociadas a la estructura sináptica y la neurotransmisión. Estos hallazgos permiten comprender por qué ciertos cerebros son biológicamente más vulnerables a desarrollar trastornos del ánimo ante estímulos adversos.
La ponencia abordó la epigenética como el puente entre el entorno y la biología. El estrés crónico actúa como una "noxa" que puede silenciar genes esenciales, como el del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), mediante procesos de metilación y des acetilación de histonas. Este mecanismo reduce la neuro plasticidad y la estabilidad del ánimo, favoreciendo no solo la depresión persistente, sino también aumentando el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer ante situaciones de estrés sostenido. Otro descubrimiento relevante es la conexión entre la inflamación sistémica y la salud cerebral. El estrés prolongado y la inflamación intestinal activan la microglía y los astrocitos, desencadenando una cascada proinflamatoria que altera la barrera hematoencefálica. Este proceso puede derivar en "autocrósis" o muerte celular programada debido al exceso de glutamato y la disfunción mitocondrial, creando un ciclo vicioso alimentado por niveles elevados de cortisol que dañan la integridad neuronal.
Finalmente, el Dr. Macedo vinculó el estado metabólico y el microbiota intestinal con la síntesis de neurotransmisores. Se explicó que la inflamación intestinal facilita el paso de factores inhibidores al sistema nervioso central, lo que disminuye drásticamente la producción de dopamina y serotonina. Este enfoque sistémico demuestra que la depresión trasciende lo puramente emocional, consolidándose como una patología compleja con raíces biológicas que afectan al organismo de manera integral. La jornada académica, que se extenderá hasta el 21 de febrero, cuenta con la participación de destacados ponentes nacionales e internacionales.
En este marco conmemorativo por el XLI aniversario del Departamento de Emergencia, el Dr. Luis Macedo presentó una revisión exhaustiva sobre la neurobiología de la depresión. Durante su ponencia, explicó que el cerebro opera mediante la "Red Neuronal por Defecto" (DMN), la cual se activa durante la introspección y la autorreflexión. Sin embargo, en pacientes con depresión, se observa una alteración en la conectividad de esta red, lo que dificulta la integración funcional de las emociones y el procesamiento de soluciones prácticas. Un aspecto crucial de la exposición fue el rol de la "Red de Relevancia" (Salience Network), que funciona como un interruptor dinámico entre la reflexión interna y el control atencional externo. El experto señaló que en los cuadros depresivos existe una falla en este "switch" neurobiológico, lo que impide al individuo priorizar estímulos de manera adecuada. Esta disfunción se traduce directamente en las dificultades que los pacientes reportan para tomar decisiones cotidianas y manejar conflictos en sus entornos laborales y familiares.
La investigación presentada también reveló marcadas diferencias de género en la arquitectura cerebral del trastorno. En las mujeres, una conectividad disminuida en la red por defecto se asocia estrechamente con la severidad de los síntomas de ansiedad y alteraciones del sueño. Por el contrario, en los varones se ha observado un incremento de la conectividad tálamo-frontoparietal, lo que suele vincularse a una aparición más temprana de la enfermedad, subrayando la necesidad de enfoques terapéuticos personalizados. En el ámbito de la herencia, el Dr. Macedo indicó que la depresión posee una heredabilidad estimada entre el 35% y el 40%, siendo mayor en casos severos y recurrentes. Gracias a estudios genómicos realizados en más de 800,000 individuos, se han identificado 102 variantes genéticas independientes asociadas a la estructura sináptica y la neurotransmisión. Estos hallazgos permiten comprender por qué ciertos cerebros son biológicamente más vulnerables a desarrollar trastornos del ánimo ante estímulos adversos.
La ponencia abordó la epigenética como el puente entre el entorno y la biología. El estrés crónico actúa como una "noxa" que puede silenciar genes esenciales, como el del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), mediante procesos de metilación y des acetilación de histonas. Este mecanismo reduce la neuro plasticidad y la estabilidad del ánimo, favoreciendo no solo la depresión persistente, sino también aumentando el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer ante situaciones de estrés sostenido. Otro descubrimiento relevante es la conexión entre la inflamación sistémica y la salud cerebral. El estrés prolongado y la inflamación intestinal activan la microglía y los astrocitos, desencadenando una cascada proinflamatoria que altera la barrera hematoencefálica. Este proceso puede derivar en "autocrósis" o muerte celular programada debido al exceso de glutamato y la disfunción mitocondrial, creando un ciclo vicioso alimentado por niveles elevados de cortisol que dañan la integridad neuronal.
Finalmente, el Dr. Macedo vinculó el estado metabólico y el microbiota intestinal con la síntesis de neurotransmisores. Se explicó que la inflamación intestinal facilita el paso de factores inhibidores al sistema nervioso central, lo que disminuye drásticamente la producción de dopamina y serotonina. Este enfoque sistémico demuestra que la depresión trasciende lo puramente emocional, consolidándose como una patología compleja con raíces biológicas que afectan al organismo de manera integral. La jornada académica, que se extenderá hasta el 21 de febrero, cuenta con la participación de destacados ponentes nacionales e internacionales.
Esta noticia pertenece al compendio Noticias de la Jornada científica: "Las depresiones: más allá de sus fronteras".

