San Valentín y salud mental: rupturas recientes pueden incrementar el riesgo de depresión y estrés cardíaco, advierte el INSM “HD-HN”
Nota de prensaLa presión social del 14 de febrero agrava el duelo afectivo y puede asociarse en casos poco frecuentes, al "síndrome del corazón roto", afectando la salud mental y física

12 de febrero de 2026 - 4:02 p. m.
En el marco del Día de San Valentín, especialistas del Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) advierten que las fechas socialmente asociadas al amor romántico pueden reactivar el malestar emocional en personas que atraviesan una ruptura reciente o un duelo afectivo no resuelto.
La alta exposición a mensajes comerciales y publicaciones en redes sociales que idealizan la pareja puede intensificar sentimientos de pérdida, comparación y soledad, especialmente en quienes aún se encuentran procesando una separación o una experiencia de infidelidad. Esta reactivación emocional no implica debilidad, sino que forma parte del proceso natural de duelo.
Impacto emocional y respuesta al estrés
Una ruptura puede generar síntomas de ansiedad, alteraciones del sueño, dificultad para concentrarse y cambios en el estado de ánimo. Cuando el estrés emocional es intenso y sostenido, el organismo activa mecanismos fisiológicos que pueden afectar la salud general. En casos poco frecuentes, esta respuesta puede asociarse a la miocardiopatía de takotsubo, conocida como “síndrome del corazón roto”, una disfunción temporal del ventrículo izquierdo que puede simular un infarto. Aunque su prevalencia es baja, evidencia la estrecha relación entre el estrés emocional severo y la salud cardiovascular.
Ruptura y presión social
Desde un enfoque de salud mental, los especialistas señalan que la presión social por “tener pareja”, “mostrar felicidad” o “superar rápidamente” una ruptura puede intensificar el malestar emocional, especialmente en jóvenes. Estas expectativas sociales pueden impactar de manera distinta según la experiencia individual y el contexto, generando sentimientos de insuficiencia, culpa o fracaso afectivo.
El INSM “HD-HN” enfatiza que una ruptura no define el valor personal ni la capacidad futura de establecer relaciones saludables. Validar la tristeza y evitar su minimización permite prevenir que el duelo se prolongue o evolucione hacia un cuadro depresivo.
Rol del entorno y consumo digital
El entorno familiar y amical cumple un papel protector clave. Evitar frases que invaliden el dolor (“ya supéralo”, “no fue para tanto”) y promover la escucha activa fortalece la autoestima y la resiliencia. Asimismo, especialistas recomiendan un consumo crítico de contenido digital durante estas fechas. Limitar la exposición a comparaciones constantes y priorizar interacciones presenciales puede reducir la carga emocional asociada a la presión mediática.
Autocuidado y búsqueda de apoyo
No existe obligación de participar en celebraciones si la persona no se siente emocionalmente preparada. Permitirse “no estar bien” forma parte del proceso de recuperación. Reinterpretar la fecha como un espacio de autocuidado, descanso o conexión con vínculos significativos puede contribuir al bienestar. Si el malestar es persistente, interfiere en la funcionalidad diaria o se acompaña de síntomas físicos importantes, se recomienda buscar orientación profesional.
Para facilitar el acceso a la ayuda, la institución recuerda que los Centros de Salud Mental Comunitaria están disponibles para la población. Del mismo modo, ante una crisis emocional inmediata, la ciudadanía puede comunicarse de manera gratuita con la Línea 113, opción 5, del Ministerio de Salud. Este servicio brinda soporte y acompañamiento profesional las 24 horas del día, garantizando una escucha segura.
Finalmente, el INSM enfatiza que el amor propio es el pilar de la salud emocional. San Valentín debe ser visto como una fecha en el calendario y no como un juicio sobre el valor personal basado en el estado civil. La recuperación de una ruptura es una oportunidad de crecimiento personal que, con el acompañamiento correcto, permite reconstruir un proyecto de vida sólido y saludable para el futuro.
La alta exposición a mensajes comerciales y publicaciones en redes sociales que idealizan la pareja puede intensificar sentimientos de pérdida, comparación y soledad, especialmente en quienes aún se encuentran procesando una separación o una experiencia de infidelidad. Esta reactivación emocional no implica debilidad, sino que forma parte del proceso natural de duelo.
Impacto emocional y respuesta al estrés
Una ruptura puede generar síntomas de ansiedad, alteraciones del sueño, dificultad para concentrarse y cambios en el estado de ánimo. Cuando el estrés emocional es intenso y sostenido, el organismo activa mecanismos fisiológicos que pueden afectar la salud general. En casos poco frecuentes, esta respuesta puede asociarse a la miocardiopatía de takotsubo, conocida como “síndrome del corazón roto”, una disfunción temporal del ventrículo izquierdo que puede simular un infarto. Aunque su prevalencia es baja, evidencia la estrecha relación entre el estrés emocional severo y la salud cardiovascular.
Ruptura y presión social
Desde un enfoque de salud mental, los especialistas señalan que la presión social por “tener pareja”, “mostrar felicidad” o “superar rápidamente” una ruptura puede intensificar el malestar emocional, especialmente en jóvenes. Estas expectativas sociales pueden impactar de manera distinta según la experiencia individual y el contexto, generando sentimientos de insuficiencia, culpa o fracaso afectivo.
El INSM “HD-HN” enfatiza que una ruptura no define el valor personal ni la capacidad futura de establecer relaciones saludables. Validar la tristeza y evitar su minimización permite prevenir que el duelo se prolongue o evolucione hacia un cuadro depresivo.
Rol del entorno y consumo digital
El entorno familiar y amical cumple un papel protector clave. Evitar frases que invaliden el dolor (“ya supéralo”, “no fue para tanto”) y promover la escucha activa fortalece la autoestima y la resiliencia. Asimismo, especialistas recomiendan un consumo crítico de contenido digital durante estas fechas. Limitar la exposición a comparaciones constantes y priorizar interacciones presenciales puede reducir la carga emocional asociada a la presión mediática.
Autocuidado y búsqueda de apoyo
No existe obligación de participar en celebraciones si la persona no se siente emocionalmente preparada. Permitirse “no estar bien” forma parte del proceso de recuperación. Reinterpretar la fecha como un espacio de autocuidado, descanso o conexión con vínculos significativos puede contribuir al bienestar. Si el malestar es persistente, interfiere en la funcionalidad diaria o se acompaña de síntomas físicos importantes, se recomienda buscar orientación profesional.
Para facilitar el acceso a la ayuda, la institución recuerda que los Centros de Salud Mental Comunitaria están disponibles para la población. Del mismo modo, ante una crisis emocional inmediata, la ciudadanía puede comunicarse de manera gratuita con la Línea 113, opción 5, del Ministerio de Salud. Este servicio brinda soporte y acompañamiento profesional las 24 horas del día, garantizando una escucha segura.
Finalmente, el INSM enfatiza que el amor propio es el pilar de la salud emocional. San Valentín debe ser visto como una fecha en el calendario y no como un juicio sobre el valor personal basado en el estado civil. La recuperación de una ruptura es una oportunidad de crecimiento personal que, con el acompañamiento correcto, permite reconstruir un proyecto de vida sólido y saludable para el futuro.