El desafío de San Valentín: ¿es el regalo un gesto de amor auténtico o una presión comercial que afecta la salud mental?
Nota de prensaEspecialistas del INSM advierten que la idealización del consumo del 14 de febrero puede generar ansiedad y sentimientos de insuficiencia en las parejas peruanas.

9 de febrero de 2026 - 3:02 p. m.
Cada 14 de febrero se vive una intensidad comercial desbordante, el mercado de regalos y servicios suele opacar el verdadero sentido del afecto. El Instituto Nacional de Salud Mental "Honorio Delgado - Hideyo Noguchi" (INSM “HD-HN”), en el marco de su iniciativa “Amor que cuida, no duele”, señala que la presión por "el regalo perfecto" puede generar a más de uno estrés y preocupación. Para muchos hombres y mujeres, la obligación de agasajar económicamente a su pareja genera una carga mental que distorsiona el vínculo afectivo.
La salud mental en la pareja se nutre de la autenticidad, no del valor monetario de un presente. El Dr. Alfredo Saavedra Castillo, director del INSM “HD-HN”, ha destacado anteriormente que la salud mental cruza todos los escenarios de la vida, incluyendo las celebraciones sociales. En San Valentín, el factor protector más importante es la validación mutua. Priorizar la conexión emocional sobre el gasto excesivo previene cuadros de ansiedad financiera y sentimientos de decepción que suelen aparecer tras la festividad. El bombardeo publicitario de cenas de lujo y joyas crea expectativas irreales. El INSM “HD-HN” recomienda que las parejas establezcan acuerdos de consumo responsables. Entender que el amor no se mide por la exclusividad de un servicio ayuda a mantener una relación equilibrada. La estabilidad emocional surge de la seguridad de ser valorado por quien se es, y no por lo que se puede comprar en una fecha específica del calendario. Para los jóvenes que inician su vida sentimental, esta presión es doblemente peligrosa. La necesidad de aprobación en redes sociales mediante fotos de regalos costosos puede derivar en una baja autoestima.
El instituto enfatiza que fomentar la autonomía y la identidad propia es vital para no caer en la "comercialización del afecto". Un vínculo sano es aquel donde ambos miembros se sienten libres de la presión social del consumo. En los esposos y parejas de larga data, el 14 de febrero debe ser un espacio para la gratitud. Más que un ramo de rosas, el reconocimiento del esfuerzo diario y la compañía es lo que realmente fortalece la salud mental. Los especialistas sugieren que el agasajo sea una oportunidad para el diálogo y la renovación de votos de confianza, elementos que son la verdadera base de una convivencia armónica y duradera. El amor amical también juega un rol fundamental en esta fecha. San Valentín es el "Día del Amor y la Amistad", y celebrar con las amigas y amigos es un potente factor protector. La red de soporte social que brindan las amistades es un escudo contra la depresión.
Desde el INSM “HD-HN” se recomienda practicar la "presencia plena" como el mejor regalo. Escuchar al otro, dedicar tiempo sin distracciones tecnológicas y expresar sentimientos honestos tiene un impacto neurobiológico positivo. Estas acciones liberan oxitocina, la hormona del vínculo, que reduce naturalmente los niveles de cortisol y estrés en ambos integrantes de la pareja o del grupo de amigos.
Finalmente, el instituto invita a la población a ver el 14 de febrero como un recordatorio anual para cuidar la salud emocional. La verdadera celebración del amor es aquella que promueve el respeto y el crecimiento mutuo. Si la festividad genera más angustia que alegría, es momento de replantear las prioridades y buscar un equilibrio que proteja nuestra paz mental por encima de las tendencias comerciales.
La salud mental en la pareja se nutre de la autenticidad, no del valor monetario de un presente. El Dr. Alfredo Saavedra Castillo, director del INSM “HD-HN”, ha destacado anteriormente que la salud mental cruza todos los escenarios de la vida, incluyendo las celebraciones sociales. En San Valentín, el factor protector más importante es la validación mutua. Priorizar la conexión emocional sobre el gasto excesivo previene cuadros de ansiedad financiera y sentimientos de decepción que suelen aparecer tras la festividad. El bombardeo publicitario de cenas de lujo y joyas crea expectativas irreales. El INSM “HD-HN” recomienda que las parejas establezcan acuerdos de consumo responsables. Entender que el amor no se mide por la exclusividad de un servicio ayuda a mantener una relación equilibrada. La estabilidad emocional surge de la seguridad de ser valorado por quien se es, y no por lo que se puede comprar en una fecha específica del calendario. Para los jóvenes que inician su vida sentimental, esta presión es doblemente peligrosa. La necesidad de aprobación en redes sociales mediante fotos de regalos costosos puede derivar en una baja autoestima.
El instituto enfatiza que fomentar la autonomía y la identidad propia es vital para no caer en la "comercialización del afecto". Un vínculo sano es aquel donde ambos miembros se sienten libres de la presión social del consumo. En los esposos y parejas de larga data, el 14 de febrero debe ser un espacio para la gratitud. Más que un ramo de rosas, el reconocimiento del esfuerzo diario y la compañía es lo que realmente fortalece la salud mental. Los especialistas sugieren que el agasajo sea una oportunidad para el diálogo y la renovación de votos de confianza, elementos que son la verdadera base de una convivencia armónica y duradera. El amor amical también juega un rol fundamental en esta fecha. San Valentín es el "Día del Amor y la Amistad", y celebrar con las amigas y amigos es un potente factor protector. La red de soporte social que brindan las amistades es un escudo contra la depresión.
Desde el INSM “HD-HN” se recomienda practicar la "presencia plena" como el mejor regalo. Escuchar al otro, dedicar tiempo sin distracciones tecnológicas y expresar sentimientos honestos tiene un impacto neurobiológico positivo. Estas acciones liberan oxitocina, la hormona del vínculo, que reduce naturalmente los niveles de cortisol y estrés en ambos integrantes de la pareja o del grupo de amigos.
Finalmente, el instituto invita a la población a ver el 14 de febrero como un recordatorio anual para cuidar la salud emocional. La verdadera celebración del amor es aquella que promueve el respeto y el crecimiento mutuo. Si la festividad genera más angustia que alegría, es momento de replantear las prioridades y buscar un equilibrio que proteja nuestra paz mental por encima de las tendencias comerciales.