La salud mental es el “sexto signo vital” en la lucha contra el cáncer: Clave para la supervivencia
Nota de prensaEn el Día Mundial contra el Cáncer, el Dr. Alfredo Saavedra destaca que el distrés psicológico afecta al 50% de pacientes y el manejo emocional es determinante para el éxito del tratamiento médico.

4 de febrero de 2026 - 2:28 p. m.
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, la comunidad médica pone bajo la lupa un factor determinante, pero a menudo invisibilizado: la salud mental. El Dr. Alfredo Saavedra Castillo, director general del Instituto Nacional de Salud mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”), advierte que el abordaje oncológico moderno ya no puede limitarse a la quimioterapia o cirugía, sino que debe integrar el bienestar psicológico como un componente vital. "El distrés psicológico es hoy el sexto signo vital en oncología, junto a la frecuencia cardíaca, presión arterial, frecuencia respiratoria, temperatura y dolor", afirma el especialista, subrayando que la estabilidad emocional influye directamente en la adherencia al tratamiento y la supervivencia.
Según cifras globales citadas por el Dr. Saavedra, la prevalencia de trastornos mentales en la población general ronda el 30%, pero en pacientes oncológicos esta cifra se dispara hasta alcanzar entre el 30% y 50% durante el primer año tras el diagnóstico. Un metaanálisis reciente de 2025, que evaluó a más de 135,000 pacientes en 31 países, revela datos contundentes: el trastorno más frecuente es el miedo a la recurrencia (58%), seguido por trastornos del sueño (34%), ansiedad (24%) y depresión (23%). Estas estadísticas demuestran que el cáncer no solo ataca las células, sino que fractura la estructura emocional del individuo. Para detectar este sufrimiento de manera temprana, la comunidad médica internacional utiliza el "Termómetro del Distrés", una herramienta de cribado avalada por la Red Nacional Comprensiva de Cáncer (NCCN). Se trata de una escala visual del 0 al 10 donde el paciente marca su nivel de malestar. El Dr. Saavedra explica que una puntuación de 4 o más es una "alarma clínica" que exige intervención. Este termómetro no solo mide emociones, sino que identifica problemas prácticos (finanzas, cuidado), familiares, espirituales y físicos, permitiendo una atención personalizada antes de que el estrés se convierta en una patología grave.
Un aspecto crítico resaltado por Saavedra es el impacto en el entorno inmediato. Se estima que entre el 30% y 50% de los cuidadores —en su mayoría mujeres (esposas e hijas)— desarrollan síntomas depresivos o ansiosos. El fenómeno del burnout o agotamiento del cuidador es un riesgo real, dado que el 72% de ellos realiza tareas de enfermería sin formación previa. "La familia hipoteca su vida emocional; por ello, es fundamental crear redes de soporte que permitan el 'respiro' del cuidador para evitar el colapso del núcleo familiar", sostiene el experto. El impacto de la salud mental en la mortalidad es objetivo. Estudios de 2023 confirman que el estrés psicológico no tratado se asocia con un aumento del 1.18 en el riesgo de mortalidad en pacientes con tumores sólidos. Una persona deprimida tiene mayor probabilidad de abandonar la medicación o faltar a sus sesiones de quimioterapia. Por el contrario, un abordaje integral que incluya soporte psicológico aumenta las tasas de sobrevida, validando que la lucha contra el cáncer se libra tanto en el laboratorio como en la mente del paciente.
Respecto a las recomendaciones, el Dr. Saavedra es enfático en el derecho del paciente a conocer su diagnóstico de forma transparente. Esto permite un ejercicio de autonomía para resolver asuntos personales, familiares, legales mientras hay lucidez, evitando pugnas futuras. La aceptación del diagnóstico pasa por etapas de negación y cólera, procesos que deben ser acompañados por profesionales. El especialista también destaca la efectividad de las intervenciones digitales y el mindfulness, que, según estudios de 2024, muestran una eficacia casi idéntica a las terapias presenciales, facilitando el acceso a través de la telemedicina. En cuanto a la prevención y gestión, el doctor hace un llamado a la previsión financiera y de seguros. En el Perú, destaca que el Seguro Integral de Salud (SIS) ofrece cobertura para estos tratamientos onerosos, lo cual es un alivio fundamental para reducir el distrés económico, uno de los grandes disparadores de ansiedad. "Nadie está libre de esta enfermedad después de los 40 o 50 años; contar con un respaldo estatal o privado es un factor de protección mental invaluable", añade. Finalmente, Saavedra hace una analogía con otras enfermedades crónicas como la demencia, donde el sistema de salud también está fortaleciendo programas de apoyo a cuidadores. El objetivo es transitar hacia un modelo donde el paciente no se sienta una carga. La percepción de ser un lastre para la familia está íntimamente ligada a ideas suicidas, por lo que una carga de cuidado compartida y equitativa entre familiares y cuidadores técnicos reduce significativamente el sufrimiento emocional del afectado.
La conmemoración de este 4 de febrero invita a la reflexión: combatir el cáncer no es solo una batalla contra la enfermedad, sino un compromiso por preservar la dignidad y la paz mental del paciente. Las recomendaciones del Dr. Saavedra Castillo apuntan a una oncología más humana, donde el bienestar psicológico se posicione como una prioridad absoluta en las políticas de salud pública y en la atención clínica diaria.