INSM e INPE firman convenio para transformar la salud mental de más de 100 mil internos a través de la investigación
Nota de prensaAlianza estratégica entre el INPE y el Instituto Nacional de Salud Mental “HD-HN” fortalecerá la investigación, prevención y atención especializada de trastornos mentales en el sistema penitenciario.
16 de enero de 2026 - 3:01 p. m.
En un esfuerzo por humanizar el sistema carcelario, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y el Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) formalizaron un convenio marco de cooperación interinstitucional. Esta alianza estratégica busca abordar las profundas carencias en salud mental que afectan tanto a la población privada de libertad como al personal que labora en los establecimientos penitenciarios del país, marcando un hito en las políticas de resocialización nacional.
Durante la ceremonia oficial, el Dr. Alfredo Saavedra Castillo, director general del INSM “HD-HN”, expresó su profunda satisfacción por la culminación de un proceso de planificación que ha tomado más de tres años. El especialista enfatizó que este acuerdo no es una acción improvisada, sino el resultado de un proyecto sólido destinado a brindar apoyo técnico especializado a una población que, por su condición de encierro, presenta niveles de vulnerabilidad psicológica extremadamente altos y complejos de abordar.
"Estamos muy contentos de poder brindarles el apoyo, especialmente en una población altamente vulnerable; son más de los 100,000 internos que ustedes tienen", destacó el Dr. Saavedra Castillo. En su discurso, subrayó que el accionar del instituto que dirige se desplegará en dos frentes críticos: la asistencia directa y la investigación científica. Este último punto es vital para realizar un mapeo real del estado de salud mental dentro de las prisiones, permitiendo diagnósticos precisos. Un aspecto innovador resaltado por Saavedra es la atención al personal penitenciario. El director del INSM “HD-HN” identificó un "vacío" histórico en el estudio del bienestar emocional de los trabajadores del INPE. "Casi no ha habido estudios en esta dimensión; es el momento adecuado para cubrir esta necesidad", afirmó, reconociendo que el entorno laboral penitenciario genera un desgaste mental que requiere intervenciones técnicas orientadas a la prevención y reducción de riesgos psicosociales.
Por su parte, el presidente del INPE, Iván Paredes Yataco, sostuvo que la salud mental es un pilar fundamental para lograr una resocialización efectiva. Gracias al convenio, que tendrá una vigencia inicial de tres años, el INPE recibirá recomendaciones técnicas para la prevención del consumo de sustancias y el cuidado de trastornos mentales. La meta es adaptar las estrategias de salud pública a la cruda realidad del contexto penitenciario, donde los problemas suelen agudizarse.
La investigación será el motor de este cambio. El Dr. Saavedra precisó que la alianza permitirá generar data científica sobre una problemática que no solo es de interés nacional, sino que se ha convertido en una preocupación mundial. Al entender los detonantes de la violencia y los trastornos dentro de las celdas, el Estado podrá implementar políticas de seguridad y rehabilitación mucho más humanas y, sobre todo, más eficientes a largo plazo para la sociedad. El acuerdo establece que el INSM “HD-HN” brindará asesoría en la promoción de entornos saludables y el manejo de problemas psicosociales. Esto incluye desde charlas preventivas hasta protocolos de atención especializada para casos de crisis. La intención es que el tratamiento no se limite a la medicación, sino que incluya un enfoque integral que considere la dignidad humana del interno y la estabilidad emocional de los servidores que custodian los centros de reclusión.
Finalmente, el Dr. Alfredo Saavedra Castillo agradeció la apertura del INPE para concretar esta alianza que “devendrá en la mejora de esta población muy afectada". Para el experto, el convenio representa una oportunidad única para saldar una deuda pendiente con la salud pública en los sectores más olvidados del país, sentando las bases de un modelo de gestión que prioriza el bienestar mental como requisito indispensable para cualquier proceso de cambio social.
Con la firma de este documento, ambas instituciones se comprometen a iniciar de inmediato las mesas de trabajo técnicas. El impacto esperado es una reducción significativa en los incidentes críticos dentro de los penales y una mejora sustancial en la calidad de vida de los trabajadores penitenciarios, quienes ahora contarán con el respaldo de una de las instituciones de salud mental más importante del Perú para enfrentar los retos diarios de su labor.
Durante la ceremonia oficial, el Dr. Alfredo Saavedra Castillo, director general del INSM “HD-HN”, expresó su profunda satisfacción por la culminación de un proceso de planificación que ha tomado más de tres años. El especialista enfatizó que este acuerdo no es una acción improvisada, sino el resultado de un proyecto sólido destinado a brindar apoyo técnico especializado a una población que, por su condición de encierro, presenta niveles de vulnerabilidad psicológica extremadamente altos y complejos de abordar.
"Estamos muy contentos de poder brindarles el apoyo, especialmente en una población altamente vulnerable; son más de los 100,000 internos que ustedes tienen", destacó el Dr. Saavedra Castillo. En su discurso, subrayó que el accionar del instituto que dirige se desplegará en dos frentes críticos: la asistencia directa y la investigación científica. Este último punto es vital para realizar un mapeo real del estado de salud mental dentro de las prisiones, permitiendo diagnósticos precisos. Un aspecto innovador resaltado por Saavedra es la atención al personal penitenciario. El director del INSM “HD-HN” identificó un "vacío" histórico en el estudio del bienestar emocional de los trabajadores del INPE. "Casi no ha habido estudios en esta dimensión; es el momento adecuado para cubrir esta necesidad", afirmó, reconociendo que el entorno laboral penitenciario genera un desgaste mental que requiere intervenciones técnicas orientadas a la prevención y reducción de riesgos psicosociales.
Por su parte, el presidente del INPE, Iván Paredes Yataco, sostuvo que la salud mental es un pilar fundamental para lograr una resocialización efectiva. Gracias al convenio, que tendrá una vigencia inicial de tres años, el INPE recibirá recomendaciones técnicas para la prevención del consumo de sustancias y el cuidado de trastornos mentales. La meta es adaptar las estrategias de salud pública a la cruda realidad del contexto penitenciario, donde los problemas suelen agudizarse.
La investigación será el motor de este cambio. El Dr. Saavedra precisó que la alianza permitirá generar data científica sobre una problemática que no solo es de interés nacional, sino que se ha convertido en una preocupación mundial. Al entender los detonantes de la violencia y los trastornos dentro de las celdas, el Estado podrá implementar políticas de seguridad y rehabilitación mucho más humanas y, sobre todo, más eficientes a largo plazo para la sociedad. El acuerdo establece que el INSM “HD-HN” brindará asesoría en la promoción de entornos saludables y el manejo de problemas psicosociales. Esto incluye desde charlas preventivas hasta protocolos de atención especializada para casos de crisis. La intención es que el tratamiento no se limite a la medicación, sino que incluya un enfoque integral que considere la dignidad humana del interno y la estabilidad emocional de los servidores que custodian los centros de reclusión.
Finalmente, el Dr. Alfredo Saavedra Castillo agradeció la apertura del INPE para concretar esta alianza que “devendrá en la mejora de esta población muy afectada". Para el experto, el convenio representa una oportunidad única para saldar una deuda pendiente con la salud pública en los sectores más olvidados del país, sentando las bases de un modelo de gestión que prioriza el bienestar mental como requisito indispensable para cualquier proceso de cambio social.
Con la firma de este documento, ambas instituciones se comprometen a iniciar de inmediato las mesas de trabajo técnicas. El impacto esperado es una reducción significativa en los incidentes críticos dentro de los penales y una mejora sustancial en la calidad de vida de los trabajadores penitenciarios, quienes ahora contarán con el respaldo de una de las instituciones de salud mental más importante del Perú para enfrentar los retos diarios de su labor.