Ante la depresión, especialistas en salud mental recomiendan la detección temprana y luchar contra el estigma
Nota de prensaDepartamento de Trastornos Afectivos del INSM “HD-HN” orienta a usuarios sobre la importancia del tratamiento profesional para recuperar la funcionalidad y la alegría de vivir ante esta enfermedad.



12 de enero de 2026 - 3:32 p. m.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la Depresión, el Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”), a través del Departamento de Trastornos Afectivos de la DEIDAE de Adultos y Adultos Mayores, realizó una exitosa jornada de información y concientización. La actividad, desarrollada en la sala de espera de la institución, tuvo como objetivo principal desmitificar este trastorno que, según los primeros hallazgos de la Encuesta Nacional de Salud Mental 2022, afecta a uno de cada ocho peruanos en algún momento de su vida, representando una de las mayores cargas de enfermedad a nivel nacional.
Durante la parte inaugural, la Dra. Sonia Zevallos Bustamante, directora ejecutiva de la DEIDAE de Adultos y Adultos Mayores, enfatizó que la depresión es una condición clínica que ocupa el segundo lugar en carga de enfermedad en el país. “Es una enfermedad que nos resta días de vida que podríamos emplear con nuestras familias. Afecta nuestra capacidad inmunológica y nos quita las ganas de levantarnos, pero lo más importante es saber que es rescatable; mejora con la medicación y el tratamiento adecuado para volver a disfrutar”, señaló la especialista ante los usuarios. Por su parte, la Dra. María Carazas, jefa del Departamento de Trastornos Afectivos, explicó la base biológica de este trastorno, detallando que ocurre por una alteración en los neurotransmisores del cerebro. Indicó que la depresión no es una "falta de voluntad", sino una desregulación química que afecta el apetito, el sueño y la energía. Asimismo, advirtió que, aunque es más frecuente en mujeres y adultos, puede presentarse en cualquier etapa de la vida, incluyendo niños y adolescentes, por lo que la vigilancia familiar es fundamental.
La jornada incluyó una guía práctica para identificar síntomas cardinales como la tristeza profunda y prolongada por más de dos semanas, la anhedonia (incapacidad de disfrutar), fatiga extrema y sentimientos de culpa excesiva. La Dra. Carazas subrayó que el tratamiento varía según la gravedad: en casos leves, la psicoterapia y cambios en el estilo de vida —como actividad física y alimentación saludable— son efectivos, mientras que en casos severos es imprescindible el apoyo farmacológico para nivelar las sustancias cerebrales alteradas. Un componente central de la actividad fue el abordaje del estigma social. Los especialistas coincidieron en que el prejuicio de ver la salud mental como una debilidad retrasa el diagnóstico oportuno. Al respecto, se informó que el Ministerio de Salud a través de sus diferentes centros reafirma su compromiso de brindar no solo tratamiento farmacológico, sino herramientas emocionales y redes de apoyo que permitan al paciente recuperar su funcionalidad social y biológica, permitiéndoles integrarse plenamente a sus actividades cotidianas y familiares.
La sensibilización también contó con una parte lúdica y motivadora dirigida por el equipo de Servicio Social, Enfermería y Psicología. La Lic. Yomali Soto y la Lic. Sandra Mendoza lideraron dinámicas grupales, donde los pacientes compartieron frases motivadoras y recibieron premios simbólicos. Estas acciones buscan romper la barrera del aislamiento que impone la depresión, fomentando la interacción y demostrando que el acompañamiento y la alegría son pilares esenciales en el proceso de recuperación.
En cuanto a la prevención, se recomendó a los asistentes mantener hábitos de sueño de entre 6 a 8 horas, evitar el consumo de alcohol y otras sustancias, y fortalecer los lazos con amigos y comunidad. Se recordó que el primer paso ante la sospecha de síntomas es acudir al centro de salud más cercano a su domicilio, donde el personal médico podrá realizar el diagnóstico inicial y, de ser necesario, derivar al paciente a instituciones especializadas como el INSM "HD-HN" para un manejo de mayor complejidad.
Finalmente, el instituto reafirmó que la lucha contra la depresión es una tarea conjunta entre el Estado, los profesionales de la salud y la sociedad civil. Con esta jornada, el INSM "HD-HN" no solo conmemora una fecha del calendario sanitario, sino que renueva su compromiso con la salud mental pública, trabajando al máximo de sus capacidades para devolver la calidad de vida a los usuarios, quienes —en palabras de sus directivos— constituyen la razón de ser de la institución.
Durante la parte inaugural, la Dra. Sonia Zevallos Bustamante, directora ejecutiva de la DEIDAE de Adultos y Adultos Mayores, enfatizó que la depresión es una condición clínica que ocupa el segundo lugar en carga de enfermedad en el país. “Es una enfermedad que nos resta días de vida que podríamos emplear con nuestras familias. Afecta nuestra capacidad inmunológica y nos quita las ganas de levantarnos, pero lo más importante es saber que es rescatable; mejora con la medicación y el tratamiento adecuado para volver a disfrutar”, señaló la especialista ante los usuarios. Por su parte, la Dra. María Carazas, jefa del Departamento de Trastornos Afectivos, explicó la base biológica de este trastorno, detallando que ocurre por una alteración en los neurotransmisores del cerebro. Indicó que la depresión no es una "falta de voluntad", sino una desregulación química que afecta el apetito, el sueño y la energía. Asimismo, advirtió que, aunque es más frecuente en mujeres y adultos, puede presentarse en cualquier etapa de la vida, incluyendo niños y adolescentes, por lo que la vigilancia familiar es fundamental.
La jornada incluyó una guía práctica para identificar síntomas cardinales como la tristeza profunda y prolongada por más de dos semanas, la anhedonia (incapacidad de disfrutar), fatiga extrema y sentimientos de culpa excesiva. La Dra. Carazas subrayó que el tratamiento varía según la gravedad: en casos leves, la psicoterapia y cambios en el estilo de vida —como actividad física y alimentación saludable— son efectivos, mientras que en casos severos es imprescindible el apoyo farmacológico para nivelar las sustancias cerebrales alteradas. Un componente central de la actividad fue el abordaje del estigma social. Los especialistas coincidieron en que el prejuicio de ver la salud mental como una debilidad retrasa el diagnóstico oportuno. Al respecto, se informó que el Ministerio de Salud a través de sus diferentes centros reafirma su compromiso de brindar no solo tratamiento farmacológico, sino herramientas emocionales y redes de apoyo que permitan al paciente recuperar su funcionalidad social y biológica, permitiéndoles integrarse plenamente a sus actividades cotidianas y familiares.
La sensibilización también contó con una parte lúdica y motivadora dirigida por el equipo de Servicio Social, Enfermería y Psicología. La Lic. Yomali Soto y la Lic. Sandra Mendoza lideraron dinámicas grupales, donde los pacientes compartieron frases motivadoras y recibieron premios simbólicos. Estas acciones buscan romper la barrera del aislamiento que impone la depresión, fomentando la interacción y demostrando que el acompañamiento y la alegría son pilares esenciales en el proceso de recuperación.
En cuanto a la prevención, se recomendó a los asistentes mantener hábitos de sueño de entre 6 a 8 horas, evitar el consumo de alcohol y otras sustancias, y fortalecer los lazos con amigos y comunidad. Se recordó que el primer paso ante la sospecha de síntomas es acudir al centro de salud más cercano a su domicilio, donde el personal médico podrá realizar el diagnóstico inicial y, de ser necesario, derivar al paciente a instituciones especializadas como el INSM "HD-HN" para un manejo de mayor complejidad.
Finalmente, el instituto reafirmó que la lucha contra la depresión es una tarea conjunta entre el Estado, los profesionales de la salud y la sociedad civil. Con esta jornada, el INSM "HD-HN" no solo conmemora una fecha del calendario sanitario, sino que renueva su compromiso con la salud mental pública, trabajando al máximo de sus capacidades para devolver la calidad de vida a los usuarios, quienes —en palabras de sus directivos— constituyen la razón de ser de la institución.


