Día mundial contra la depresión: viudos, separados y divorciados registran las cifras más altas de depresión

Nota de prensa
Las personas que atraviesan procesos de duelo o separación presentan una mayor vulnerabilidad emocional, según datos oficiales del Instituto Nacional de Salud Mental
Día mundial contra la depresión: viudos, separados y divorciados registran las cifras más altas de depresión

9 de enero de 2026 - 3:44 p. m.

La depresión en el Perú ha dejado de ser una sombra para convertirse en una de las mayores crisis de salud pública, afectando al 11,91 % de la población a lo largo de su vida. Esta patología, lejos de ser una tristeza pasajera, es una condición clínica con bases biológicas y psicológicas profundas que requiere atención especializada. Sin embargo, el estigma social persiste como el principal obstáculo para que miles de peruanos accedan a un tratamiento oportuno y efectivo.

Uno de los hallazgos preliminares más críticos de la Encuesta Nacional de Salud Mental (ENSM) 2022 que impulsó el Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) es el impacto devastador de la soledad. Las personas viudas, separadas o divorciadas presentarían una vulnerabilidad extrema, con una prevalencia de vida del 19,21 %. En contraste, quienes mantienen vínculos afectivos estables muestran tasas significativamente menores, lo que posiciona al soporte emocional como un escudo protector fundamental frente al trastorno.

El Dr. Javier Saavedra Castillo, director ejecutivo de la Oficina Ejecutiva de Apoyo a la Investigación y Docencia Especializada, advierte que la depresión suele "disfrazarse" de dolencias físicas, como taquicardias o problemas digestivos. Este camuflaje somático, sumado al prejuicio de que los problemas de salud mental son "signos de debilidad", retrasa el diagnóstico precoz. Muchos pacientes acuden a médicos generales sin sospechar que la raíz de su malestar es un episodio depresivo subyacente.

La depresión no se supera simplemente "poniendo de su parte". Es un desequilibrio que a menudo requiere psicoterapia o medicación, al igual que cualquier otra enfermedad crónica. La creencia de que es una debilidad moral solo profundiza el aislamiento del paciente, alimentando un ciclo de silencio y sufrimiento que puede escalar hacia la ideación suicida.

El entorno urbano también juega un rol catalizador, registrando un 12,48 % de prevalencia frente al 8,92 % en zonas rurales. El debilitamiento de las redes de apoyo familiar en las ciudades deja a los ciudadanos más expuestos al estrés crónico. Fortalecer la cohesión familiar y el reconocimiento social son, según los expertos, las mejores herramientas para amortiguar este impacto nacional.

Frente a esta realidad, el INSM “HD-HN” recuerda que la ciudadanía puede acudir al Centro de Salud Mental Comunitario más cercano a su jurisdicción, donde recibirá orientación, evaluación y seguimiento especializado, o comunicarse de manera gratuita con la Línea 113, opción 5 del Ministerio de Salud para recibir información y apoyo profesional. Buscar ayuda a tiempo es un acto de cuidado, y contar con una red comunitaria cercana puede marcar una diferencia significativa en la recuperación y el bienestar emocional.