Experto advierte riesgos de la IA en salud mental y llama a psiquiatras a ser "integradores y éticos"

Nota de prensa
Dr. Horacio Vargas destaca las contribuciones de la IA al diagnóstico y terapia, pero enfatiza que la supervisión humana y la bioética son críticas.
Experto advierte riesgos de la IA en salud mental y llama a psiquiatras a ser "integradores y éticos"

20 de noviembre de 2025 - 1:59 p. m.

El Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM "HD-HN") conmemoró el Día de la Psiquiatría Peruana con un debate crucial sobre el futuro de la especialidad. La ponencia central, titulada "Horizontes psiquiátricos, ética, tecnología y el mañana de la salud mental", estuvo a cargo del Dr. Horacio Vargas Murga, exdirector general del INSM "HD-HN" y actual coordinador de Docencia de la OEAIDE, quien puso el foco en la profunda y acelerada transformación digital que redefine el campo de la salud mental.

El Dr. Vargas Murga describió el entorno actual como una confluencia de fuerzas imparables: los incesantes avances de la neurociencia, el impulso de la reforma de salud mental peruana con su enfoque comunitario, y el auge explosivo de las tecnologías digitales. Esta triple integración está forzando a los profesionales a remodelar su comprensión del sufrimiento psíquico. Ya no basta con develar nuevos mecanismos cerebrales o buscar enfoques preventivos; la tecnología digital se presenta como un medio sin precedentes para el monitoreo en tiempo real y la intervención temprana.

A pesar del vertiginoso avance científico, el ponente centró una de sus principales reflexiones en la brecha entre el progreso y la realidad del acceso a la atención. Vargas Murga advirtió que persisten serios desafíos en la equidad y calidad de los servicios de salud mental en el país. El especialista hizo un llamado vehemente a las autoridades: es urgente diseñar e implementar políticas innovadoras que garanticen que la tecnología y los hallazgos científicos se traduzcan en una cobertura eficaz y accesible para todos, erradicando cualquier forma de discriminación en el acceso a estos servicios vitales.

El coordinador de Docencia del INSM "HD-HN" abordó las contribuciones de la Inteligencia Artificial (IA) en el diagnóstico y pronóstico clínico. La IA, mediante el análisis de lenguaje natural, patrones de voz y conductas digitales, puede detectar cambios sutiles indicativos de una condición clínica. La capacidad de estos modelos para procesar masivos volúmenes de datos en tiempo récord mejora la precisión diagnóstica y la anticipación de riesgos.

En el plano del tratamiento, la IA ha impulsado la psicoterapia digital y los chatbots que amplían el alcance geográfico de la atención con apoyo inicial y herramientas de autoayuda. Sin embargo, el conferencista emitió una advertencia sombría al relatar un caso dramático: la interacción sin supervisión de un usuario con ideación suicida con un algoritmo resultó en un desenlace fatal. Este ejemplo fue crucial para demostrar que la IA, aunque útil, puede generar perjuicios irreparables si no se utiliza bajo una supervisión clínica humana rigurosa.

El Dr. Vargas Murga fue enfático al establecer los límites de la tecnología. Si bien la IA aumenta la eficacia, "nunca va a reemplazar la figura del profesional". La supervisión clínica humana es indispensable para: interpretar los resultados fríos de la IA, considerar el contexto individual del paciente y tomar decisiones terapéuticas que van más allá de los datos de un algoritmo. La IA, sentenció el doctor, debe ser vista como un complemento poderoso, pero jamás como un sustituto del psiquiatra.

Mirando hacia el 2035, el exdirector del INSM "HD-HN" visualiza un futuro con terapias digitales reguladas, una exigencia de inteligencia artificial explicable (algoritmos transparentes para el clínico), integración rutinaria de biomarcadores digitales, y políticas de salud mental basadas en evidencias en tiempo real.

El Dr. Vargas Murga concluyó enfatizando que la formación profesional debe ser renovada de manera urgente. La bioética y la competencia tecnológica deben ser obligatorias en la educación de los futuros y actuales especialistas. "Tenemos que conocer la tecnología, tenemos que usarla, pero usarla con responsabilidad", sentenció, reafirmando que la tecnología es un gran complemento, pero que el psiquiatra debe centrarse siempre en la empatía y el contexto único del paciente.