Esposos unidos por la danza ahora comparten un riñón
Nota de prensa7 de febrero de 2026 - 11:56 a. m.
Tras un exitoso trasplante de riñón el Hospital Nacional Cayetano Heredia reafirma su compromiso no solo con la excelencia médica, sino también con brindar un acompañamiento humano y cercano a cada paciente. Esta es la historia de Angelina Chura Bernabe, una ama de casa, que a sus 49 años se convirtió en la paciente N°166 en recibir este preciado órgano en nuestra institución.
Su esposo, Arcángel José Choque Rivera, quien la acompañó durante más de cinco años en sus sesiones de diálisis, luchando contra insuficiencia renal crónica terminal que padecía, tomó la decisión de entregarle uno de sus riñones a su compañera de toda la vida. Ahora, Angelina, recuperada de esta delicada operación, fue dado de alta por el equipo multidisciplinario de profesionales de la Unidad de Trasplante Renal, que veía su caso.
El director general, Dr. Jorge Flores del Pozo, acompañó a la madre de familia a despedirse de los trabajadores de la institución que la apoyaron durante este importante proceso, el cual constituye el tratamiento definitivo de su enfermedad. “Has vuelto a la vida. Tu esposo te ha dado un regalo de amor y de vida. Poco a poco volverás a retomar tus actividades y a tu hogar junto a tus hijos”, expresó nuestra máxima autoridad.
Cabe indicar que el trasplante se realizó bajo la modalidad de donante vivo relacionado no consanguíneo, gracias al gesto solidario de su esposo. Ahora corresponde a la paciente, seguir con los controles correspondientes al proceso de su recuperación, para retomar su vida y sus actividades.
Por su parte, el jefe de la Unidad de Trasplante Renal, Dr. Weymar Melgarejo Zeballos, explicó que, tras el trasplante de riñón, la evolución de la salud de la paciente ha sido favorable, alcanzando valores normales de función renal y encontrándose en condiciones de recibir el alta médica.
“Cuando estaba sana, mi esposo y yo viajábamos por estas fechas para bailar en una tradicional fiesta costumbrista en Puno. Sin embargo, esta enfermedad ha limitado nuestro cariño por la danza, la cual reemplacé por sesiones de diálisis. Finalmente, como demoraba mucho la espera de un donante cadavérico, mi esposo tomó la decisión de donarme su riñón”, relató Angelina.
“Estoy tranquila porque mi nuevo riñón se está adaptando. Gracias a los médicos y a todo el equipo del Hospital que lograron que la operación sea exitosa. Estoy muy agradecida y feliz por esta nueva oportunidad de vida”, agradeció.