Identificar lunares sospechosos contribuye a una respuesta rápida ante el cáncer de piel

Nota de prensa
Detección temprana y prevención son claves para combatir casos de melanoma, carcinoma basocelular y espinocelular.
01lun
02lun
03lun
04lun

Fotos: Oficina de Comunicaciones

Oficina de Comunicaciones

4 de febrero de 2026 - 11:47 a. m.

El cáncer de piel puede manifestarse a través de lesiones visibles que presentan cambios con el tiempo, por lo que la observación constante de la piel es fundamental para un diagnóstico oportuno. Especialistas advierten que una señal de alerta es la presencia de una lesión oscura o negra que crece, cambia de color, produce dolor o se ulcera, síntomas que no deben ser ignorados.


“En el caso del melanoma, uno de los tipos más agresivos de cáncer de piel y frecuentemente asociado a los lunares, es importante destacar que en nuestra población suele aparecer en zonas poco revisadas, como la palma de las manos, la planta de los pies, entre los dedos y debajo de las uñas. Debido a que estas áreas no forman parte de la revisión habitual, los especialistas recomiendan examinarlas con regularidad y acudir al médico ante cualquier cambio sospechoso”, señaló el Dr. Cesar Ramos Aguilar, especialista del Servicio de Dermatología.


Advirtió que otros tipos de cáncer de piel más frecuentes, relacionados directamente con la exposición prolongada a la radiación ultravioleta, son el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular. Estas lesiones suelen presentarse como pequeños bultos de color piel o rosados, con una grieta o úlcera central, y aparecen principalmente en zonas expuestas al sol, como el rostro, las orejas, el cuello y las manos.


Señaló que la prevención es una herramienta clave para reducir la incidencia de esta enfermedad. “La fotoeducación, implicar usar ropa adecuada, como sombreros, prendas de manga larga y colores claros o naturales que disminuyan la absorción de la radiación solar. Asimismo, se recomienda evitar la exposición al sol entre las 9 de la mañana y las 4 de la tarde, periodo en el que la radiación es más intensa”, indicó.


Por otro lado, explicó que el uso correcto de fotoprotectores o bloqueadores solares es otra medida esencial. En adultos se sugiere utilizar productos con factor de protección solar 50+, preferentemente dermatológicos, mientras que en niños deben emplearse bloqueadores diseñados exclusivamente para su edad. Complementariamente, se recomienda el uso de lentes de sol, sombrillas y la búsqueda constante de sombra, especialmente en actividades laborales o recreativas al aire libre.


Finalmente, el especialista enfatizó que las campañas de prevención, educación y despistaje permiten identificar el cáncer de piel en etapas iniciales, lo que incrementa significativamente la tasa de curación y reduce las complicaciones. Revisar la piel periódicamente y acudir al dermatólogo ante cualquier lesión sospechosa puede marcar la diferencia entre un tratamiento oportuno y una enfermedad avanzada.