Profesor de matemáticas dejó la Unidad de Cuidados Intensivos tras un mes de lucha contra la COVID-19

Nota de Prensa
• Fiebre, náuseas, dificultad para respirar y una saturación del 88%, fueron los síntomas que preocuparon a este hombre de 33 años, quien ingresó de emergencia a este nosocomio el pasado 13 de abril.

30 de mayo de 2021 - 10:44 a. m.

Como todo un guerrero. Entre aplausos, sonrisas y lágrimas llenas de alegría por parte de sus seres queridos, fue recibido César, un joven docente de matemáticas, que permaneció 36 días internado en este nosocomio debido a la insuficiencia respiratoria aguda que padeció a causa de la COVID-19. 

A sus 33 años y con 3 hijos pequeños, nunca creyó que este terrible virus lo llevaría a permanecer conectado a un respirador artificial durante un mes; sin embargo, la labor del personal de salud del Hospital Emergencia Ate Vitarte y sus ganas de vivir, le permitieron ganar esta batalla. 

La especialista en medicina intensiva, Dra. Magali Maita, señaló que el paciente ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con un 60% de compromiso pulmonar y neumonía por COVID-19, un cuadro clínico grave que fue empeorando con el paso de los días, por lo que requería de asistencia ventilatoria mecánica.

“Es importante que todo paciente que presente síntomas por COVID-19 acuda inmediatamente a un hospital para que reciba una atención oportuna y no llegar a un estado crítico. Felizmente, este paciente logró responder al tratamiento y recuperar la ventilación espontánea; y gracias a una adecuada fisioterapia cardiorrespiratoria, es dado de alta”, agregó la Dra. Maita.

De esta manera, el joven docente recibió el alta médica y pudo retornar a su hogar en el distrito de Ate, gracias al esmerado esfuerzo de los profesionales de la salud que estuvieron pendientes de su recuperación y para alegría de sus seres queridos, quienes lo esperaban con ansias a su salida de este hospital.

“Estar aquí fue difícil. Mis síntomas iniciaron como una gripe hasta que sentí que no podía respirar. Gracias a Dios y a estas excelentes personas, con vocación de servicio, hoy estoy aquí contando esta difícil experiencia. Solo les pido que se cuiden porque nadie esta libre de esta enfermedad”, finalizó César, con la voz entrecortada.