Sunass supervisa plan de emergencia de Sedapar ante temporada de lluvias en Arequipa
Nota de prensa102 camiones cisterna estarán disponibles para abastecimiento alternativo ante eventuales interrupciones del servicio.

15 de enero de 2026 - 10:07 a. m.
Ante el inicio de la temporada de lluvias y el riesgo de interrupciones en los servicios básicos, la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) está verificando el plan de gestión reactiva de la empresa Sedapar, con el fin de asegurar una respuesta oportuna y eficaz frente a emergencias que puedan comprometer la continuidad y calidad del suministro de agua potable.
La Sunass precisó que el plan cuenta con financiamiento garantizado a través del fondo de gestión del riesgo de desastres, aprobado por la entidad reguladora. Estos recursos están destinados a afrontar eventos críticos propios de la temporada, como lluvias intensas, inundaciones, afectación de las fuentes de agua, incrementos súbitos de turbiedad y colapsos en las redes de alcantarillado.
Como parte de las medidas de contingencia, Sedapar ha actualizado su inventario de abastecimiento alternativo: 102 camiones cisterna, entre unidades privadas y apoyo de entidades públicas y empresas, que estarán disponibles para atender a las zonas que puedan quedarse sin agua potable. La prioridad será garantizar el suministro en establecimientos de salud y otros servicios esenciales.
El plan también contempla la atención de emergencias en el sistema de alcantarillado. Para ello, se ha previsto el despliegue de seis cuadrillas especializadas y tres equipos hidrojet destinados al desatoro y limpieza de redes de desagüe. En los casos más graves, cuando el colapso de buzones provoque la inundación de viviendas con aguas residuales, los usuarios podrán solicitar el resarcimiento por los bienes dañados, así como la desinfección de los inmuebles afectados.
“Estas acciones buscan reducir el impacto sanitario y social de las emergencias, y garantizar que Sedapar responda conforme a sus obligaciones”, señaló el jefe de la oficina desconcentrada de la Sunass en Arequipa.
Sabías que…
Actualmente, las plantas de tratamiento Miguel de la Cuba Ibarra y La Tomilla abastecen al 88 % de la población arequipeña con agua superficial proveniente del río Chili, lo que representa más de 252 mil conexiones domiciliarias. Un porcentaje menor de la ciudad se abastece de manantiales y fuentes subterráneas, sistemas que también pueden verse comprometidos durante eventos climáticos extremos.
La Sunass precisó que el plan cuenta con financiamiento garantizado a través del fondo de gestión del riesgo de desastres, aprobado por la entidad reguladora. Estos recursos están destinados a afrontar eventos críticos propios de la temporada, como lluvias intensas, inundaciones, afectación de las fuentes de agua, incrementos súbitos de turbiedad y colapsos en las redes de alcantarillado.
Como parte de las medidas de contingencia, Sedapar ha actualizado su inventario de abastecimiento alternativo: 102 camiones cisterna, entre unidades privadas y apoyo de entidades públicas y empresas, que estarán disponibles para atender a las zonas que puedan quedarse sin agua potable. La prioridad será garantizar el suministro en establecimientos de salud y otros servicios esenciales.
El plan también contempla la atención de emergencias en el sistema de alcantarillado. Para ello, se ha previsto el despliegue de seis cuadrillas especializadas y tres equipos hidrojet destinados al desatoro y limpieza de redes de desagüe. En los casos más graves, cuando el colapso de buzones provoque la inundación de viviendas con aguas residuales, los usuarios podrán solicitar el resarcimiento por los bienes dañados, así como la desinfección de los inmuebles afectados.
“Estas acciones buscan reducir el impacto sanitario y social de las emergencias, y garantizar que Sedapar responda conforme a sus obligaciones”, señaló el jefe de la oficina desconcentrada de la Sunass en Arequipa.
Sabías que…
Actualmente, las plantas de tratamiento Miguel de la Cuba Ibarra y La Tomilla abastecen al 88 % de la población arequipeña con agua superficial proveniente del río Chili, lo que representa más de 252 mil conexiones domiciliarias. Un porcentaje menor de la ciudad se abastece de manantiales y fuentes subterráneas, sistemas que también pueden verse comprometidos durante eventos climáticos extremos.