Arequipa reporta golondrinas de la tempestad del collar

Nota de Prensa

27 de julio de 2020 - 12:41 p. m.

En Arequipa, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) del Ministerio de Agricultura y Riego registró durante la primera quincena de julio 41 golondrinas de la tempestad del collar encontradas por la población en jardines, parques, techos y otros lugares abiertos.

El SERFOR, a través de la Administración Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Arequipa atiende y rehabilita si es necesario a estas aves y gracias al apoyo de la Sociedad Minera Cerro Verde trasladan a las golondrinas al Santuario Nacional de Lagunas de Mejía, donde son liberadas por el personal del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP).

El SERFOR recomienda a la población estar atentos a las características específicas del ave porque por su plumaje y tamaño pueden ser confundidas con otras aves, como palomas, tórtolas y cuculíes. Se caracterizan principalmente por tener un orificio nasal en forma de tubo y patas palmeadas.

Su manipulación debe ser con mucho cuidado y con la ayuda de guantes o un paño. Se deberá adaptar una caja de cartón con huecos de ventilación y una franela o toallita de base. Es importante no darles de comer porque tienen una alimentación especial.

Si se encuentra una de estas aves pueden llevarlas a la oficina del SERFOR ubicada en la Cooperativa Universitaria D12, Cercado. También se puede llamar a los teléfonos 958 010 065, 943 645 810 y al 950 950 341 y un centro autorizado de acopio ubicado en la Urb. Valencia E-18, Yanahuara (Clínica Veterinaria San Luis).

DATOS
La golondrina de la tempestad del collar es un ave que se distribuye a lo largo de la zona costera y el mar en el ámbito de la corriente marina de Humboldt o de agua fría.

Pese a que no se conoce con certeza cuáles son sus lugares de anidamiento los especialistas creen que podría ser en la sierra peruana. La contaminación lumínica de las urbes provocaría su desorientación camino al mar tras dejar los nidos, lo que explicaría las caídas de estas aves en las ciudades.