Campaña “Mira bien, cuidado con lo que tomas” concientizó a liberteños

Nota de Prensa

26 de setiembre de 2017 - 3:50 p. m.

El Ministerio de la Producción y la Gerencia Regional de la Producción (GRPRO) impulsaron la campaña “Mira bien, cuidado con lo que tomas” en la ciudad de Trujillo, logrando concientizar a cientos de personas para evitar el consumo de bebidas alcohólicas informales o adulteradas, ya que éstas son causantes de enfermedades relacionados con la vista, estómago e hígado.

La campaña se realizó en el marco de la Ley 29632 – Ley para Erradicar la Elaboración y Comercialización de Bebidas Alcohólicas Informales, Adulteradas y no Aptas para el Consumo Humano, que se viene difundiendo a nivel nacional.

La campaña busca concientizar a la ciudadanía para que puedan identificar bebidas alcohólicas adulteradas y al mismo tiempo hacer las denuncias de manera anónima a través de la página web: www.produce.gob.pe.

La campaña se realizó el viernes 22 y sábado 23 de septiembre. Para el efecto contó con un stand en la “II Feria Regional de Camélidos y Agropecuaria”, en las instalaciones del PROIND. Además el 24 de septiembre durante el corso del “67 Festival Internacional de la Primavera”, sus promotores entregaron mil polos y mil gorros con el mensaje alusivo de la campaña.

El subgerente de Industria de la GRPRO, Wilson González Aguilar, pidió a la población tomar conciencia y cuidar su salud. “Este es el segundo año que venimos realizando de manera exitosa esta campaña, esperando que cada ciudadano haga a su vez el efecto multiplicador y salvaguarde la salud del pueblo liberteño”, acotó, luego de agradecer también el apoyo de los bomberos por el éxito de la campaña.

Una bebida comercializada utilizando marcas falsificadas tiene un contenido nocivo por estar elaborada con alcohol etílico, colorantes y saborizantes, y a su vez es producido sin condiciones mínimas de calidad e higiene.

Para identificar una bebida adulterada se debe tener en cuenta lo siguiente: verificar que la tapa esté bien sellada y tenga precinto de seguridad, que la bebida cuente con registro sanitario, que las letras de la etiqueta sean nítidas y no se borren fácilmente al contacto, observar que la bebida no tenga residuos o partículas extrañas y desconfiar de su bajo precio.