Gobierno Regional apoya a damnificados de tragedia en caserío Coñachugo-Quiruvilca

Nota de Prensa

28 de marzo de 2018 - 10:51 a. m.

Valdez entregará un módulo de vivienda prefabricado adquirido con su peculio.

Personal del gobierno regional de La Libertad llegó ayer martes con ayuda humanitaria al caserío de Coñachugo, en el distrito de Quiruvilca (Santiago de Chuco), donde un huayco arrasó una vivienda matando en el acto a cinco de los siete miembros que la habitaban en ese momento.

La tragedia ocurrió a las 7.39 de la noche del lunes último cortando la vida del jefe del hogar, el agricultor Alfredo López  Polo (65), su esposa Virginia  Siccha Villanueva de López (45) y sus hijos  Luis (26), María Elena (24) y Margarita Ana (22), salvándose el menor de los hermanos: Andrés,  y un tío del pequeño.

Apenas conocido el desastre ocasionado por el deslizamiento de lodo, piedras y otros en el cerro Cabezón, viajaron hasta el lugar, por disposición del gobernador regional Luis Valdez Farías, el comandante PNP (r) César Campaña Aleman, gerente regional de Defensa Nacional y los funcionarios Juan Carlos Romero González, sub gerente de Defensa Civil y Humberto Martínez Malarin, del COER.

La delegación del Gobierno Regional llegó llevando ayuda inmediata consistente en  medicinas, agua, víveres, calaminas, triplay, camas, colchones, frazadas, cocina, ollas, menaje, entre otras cosas, porque  la avalancha arrasó con todo.

Luis Valdez, que ayer estuvo en Lima para reunirse con el presidente de la República, Martín Vizcarra, en permanente comunicación con la delegación de Defensa Civil, al enterarse que los sobrevivientes lo habían perdido todo, se comprometió a entregar un módulo de vivienda prefabricado que adquirirá con  su propio peculio. 

Por otra parte, la municipalidad distrital de Quiruvilca llevó maquinaria pesada para realizar el trabajo de remoción de escombros y limpieza de toda el área afectada.

El jefe del Instituto de Defensa Civil en La Libertad, Hipólito Cruchaga, expresó que hay lugares, sobre todo en la serranía, consideradas de alto riesgo, donde no debería permitirse la edificación de viviendas.