Gerencia de Salud del GRLL recomienda correcto lavado de manos para evitar enfermedades

Nota de Prensa

18 de febrero de 2019 - 4:17 p. m.

 

Los cambios climáticos y las precipitaciones pluviales traen consigo muchas enfermedades infecciosas por lo cual se hace necesario que la población asuma las medidas preventivas de limpieza en sus domicilios, así como el correcto lavado de manos, que debe ser una constante en todas las familias.

En tal sentido, el lavado de manos con agua y jabón, como una práctica simple y cotidiana, permite reducir considerablemente enfermedades diarreicas, respiratorias agudas, conjuntivitis, parasitosis, influenza, entre otras enfermedades, así como prevenir brotes epidémicos.

Asimismo, los especialistas de Salud recomiendan ciertos momentos claves para el lavado de manos usando agua y jabón como después de ir al baño, antes y después de comer, entre otras situaciones cotidianas que involucran prácticas saludables de niños, padres de familia, jóvenes y población en general.

Las evidencias a nivel mundial comprueban que, mediante el lavado de manos, sobretodo antes de comer y después de usar el inodoro, se puede lograr reducir la incidencia de las enfermedades diarreicas.

Promover la adopción de la práctica saludable del lavado de manos con agua y jabón como una cultura de prevención que evite enfermedades diarreicas agudas (EDAS), infecciones respiratorias agudas (IRAS), desnutrición crónica infantil (DCI) y hepatitis A en la población, prioritariamente en niños menores de cinco años.

Guillain Barré

Ante la presencia de casos sospechosos del Síndrome de Guillain Barré, la gerencia regional de Salud La Libertad está tomando todas las medidas preventivas del caso, pero es necesario que la población en general asuma las precauciones debidas, sobre todo en lo que respecta al lavado de manos con agua y jabón.

El Síndrome de Guillain Barré, ha sido asociado a diferentes agentes causales entre ellos virus y bacterias, todas esas posibilidades se investiga entre ellas también la Influenza. La enfermedad daña partes de los nervios. Este daño a los nervios causa hormigueo, debilidad muscular y parálisis.

 

La debilidad muscular o la pérdida de la función muscular (parálisis) afecta ambos lados del cuerpo. En la mayoría de los casos, comienza en las piernas y luego se disemina a los brazos, lo cual se denomina parálisis ascendente.