Existe concordancia entre judicaturas de la región sobre que independencia judicial sostiene Estado Constitucional

Nota de prensa
Congreso, que reunió en Lima a cinco titulares de cortes supremas de América Latina, concluyó hoy.
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24 de enero de 2026 - 2:10 p. m.

La presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, remarcó esta mañana que existe concordancia entre las judicaturas de los países de Latinoamérica respecto a que la independencia judicial sostiene el Estado Constitucional de Derecho.

“La independencia judicial es un fundamento esencial del Estado Constitucional y una condición para que la judicatura funcione con autonomía, libre de presiones y respondiendo únicamente a la Constitución, a los derechos fundamentales y a la verdad procesal”, afirmó.

Fue durante la clausura del Congreso Internacional de Cortes de Justicia: 200 años de los Poderes Judiciales en América Latina, realizado en Lima, en el que ofreció la ponencia “Nuevos tiempos, nuevo Poder Judicial”.

JUSTICIA DE SIGLO XXI

La jueza suprema recalcó que, ante la instrumentalización del Derecho y otros desafíos que enfrenta la judicatura en nuestros países, para construir un Poder Judicial renovado, no son suficientes la digitalización, la modernización de la infraestructura ni las reformas procesales.

“El Poder Judicial del futuro requiere una transformación estructural: tecnológica, pero también ética, institucional, cultural, jurídica y humana”, expresó.

Recalcó que este certamen, que convocó a representantes de diez poderes judiciales en América Latina, incluido el del Perú, permitió mirar al futuro y vislumbrar la justicia del siglo XXI: inclusiva, digital, intercultural y cercana; es decir, una justicia que sirva tanto a las personas como a la naturaleza.

“Tengo el firme convencimiento de que un Poder Judicial que no comprende ni se adecúa a los cambios que experimenta la sociedad termina siendo incapaz de proteger a sus ciudadanos; por eso, la transformación de la justicia en América Latina ya no es solo una opción, sino una exigencia histórica”, señaló.

Tello Gilardi consideró, en ese sentido, cinco temas que resultan cruciales para la justicia en estos nuevos tiempos: la sistematización de la jurisprudencia, la utilidad y los límites de la inteligencia artificial (IA), la interoperabilidad institucional, la justicia ambiental y la justicia inclusiva e intercultural.

Indicó que un Poder Judicial moderno requiere sistemas, información organizada y conocimiento institucional disponible para juezas y jueces, como para la ciudadanía, por lo que la impartición de justicia no puede desligarse de la existencia de una jurisprudencia sistematizada, coherente y accesible.

“La jurisprudencia no es un archivo muerto, es, por el contrario, el lenguaje vivo de la justicia, que orienta, corrige, ordena, fortalece la igualdad y limita la arbitrariedad”, señaló.

Al respecto destacó que el Poder Judicial del Perú adoptó una política prioritaria de mejora continua de la plataforma jurisprudencial, donde se han ingresado más de medio millón de sentencias provenientes de las salas especializadas supremas.

IA Y MODERNIDAD

También recalcó que la IA, por su capacidad para organizar información, sugiere rutas, ayuda a reducir tiempos y optimiza búsquedas, constituyéndose una herramienta útil para el trabajo de la judicatura.

Sin embargo, apuntó que se equivoca gravemente quien considere que esta herramienta reemplace a juezas y jueces en la tarea de impartir justicia, pues, agregó, el sentido moral, así como el manejo humanista del conocimiento nunca serán encontrados en instrumentos virtuales, por muy sofisticados que sean.

En ese terreno, explicó que el Poder Judicial de Perú está utilizando la IA, específicamente a través del sistema CURIA, proyecto de asistencia inteligente para la consulta de jurisprudencia.

Consideró que otro elemento indispensable en el trabajo de la judicatura lo constituye la interoperabilidad, expresada en la interacción con las instituciones que, dentro y fuera del Estado, contribuyen con la eficacia de la justicia.

“La justicia del siglo XXI necesita interconexión, coherencia, trazabilidad y continuidad y eso se consigue con la interoperabilidad porque permite decisiones informadas, procesos más rápidos, criterios más consistentes y una reducción significativa de tiempos burocráticos, es decir, confianza”, afirmó.

Destacó, así, la implementación de un sistema de interoperabilidad entre el Poder Judicial con el Tribunal Constitucional, que permite que los expedientes judiciales sean completamente electrónicos, desde la demanda hasta la sentencia, dejando de lado al papel como soporte principal de la información.

JUSTICIA DE LA NATURALEZA

La autoridad judicial del Perú, además, refirió que la crisis climática, la degradación de ecosistemas, la contaminación y la pérdida de biodiversidad son problemas de nuestro tiempo, que afectan directamente la vida humana, y ya no puede considerarse el medio ambiente como un tema marginal.

“La transformación del Poder Judicial exige pasar de un enfoque antropocéntrico —centrado solo en el ser humano y el ambiente, como prevalece en Perú— hacia uno ecocéntrico”, señaló.

De esta manera, anotó que debe incorporarse los derechos de la naturaleza tal como han sido reconocidos en otros países y, como aquí en Perú, se hizo en el 2024 a través de una sentencia emblemática e histórica que reconoció al río Marañón como sujeto de derechos.

“En esta nueva realidad, al Poder Judicial le corresponde un rol decisivo: garantizar el cumplimiento de las normas ambientales, prevenir daños irreversibles, y afirmar que la justicia ambiental es también son justicia social, intergeneracional y democrática”, indicó.

INCLUSIVA E INTERCULTURAL

Tello Gilardi expresó también que los nuevos tiempos exigen de las judicaturas no solo transformación tecnológica, sino que esta debe ser, principalmente, humana e inclusiva, que es cuando es accesible para todos, lo cual supone impulsar medidas concretas.

“Este enfoque es esencial porque las personas en mayor vulnerabilidad, como las comunidades indígenas, las personas con discapacidad, las mujeres víctimas de violencia o las familias de bajos recursos en zonas rurales, enfrentan barreras estructurales que perpetúan la desigualdad”, dijo.

Remarcó, que un contexto como el latinoamericano, marcado por profundas brechas sociales, este modelo inclusivo genera confianza en las instituciones y fomenta la participación ciudadana.

“En el Poder Judicial del Perú, el enfoque de inclusión es una política prioritaria que se implementa no porque esté contenida en una norma, sino porque forma parte de nuestro quehacer cotidiano que comprende la interculturalidad como una condición sine qua non al impartir justicia”, declaró.

Resaltó, así, la implementación durante su gestión de las impresoras Braille que permiten a las personas con discapacidad visual acceder a resoluciones judiciales en un formato que les permite conocerlas y entenderlas; también la iniciativa referida a la notificación del resumen de resoluciones mediante la IA.

Además, valoró la Justicia Itinerante, que consiste en el traslado del servicio de justicia a personas en situación de vulnerabilidad, que viven en zonas alejadas, difícilmente accesibles, o que sufren situaciones de pobreza o indigencia.

NUEVA ETAPA DE COOPERACIÓN

La titular del Poder Judicial dijo, también, que en el plano de los derechos fundamentales, debe volverse siempre a su núcleo: la dignidad humana, que es un valor absoluto que posee toda persona por ser racional y libre, capaz de autodeterminarse moralmente.

“Los nuevos tiempos exigen un nuevo Poder Judicial a construirse no solo con tecnología, sino teniendo como sus cimientos y las columnas la conciencia institucional, la ética judicial, la valentía democrática, el conocimiento jurídico y la sensibilidad humana”, puntualizó.

De ese modo, Tello Gilardi expresó que este congreso marque un punto de partida o el inicio de una nueva etapa de cooperación regional, de fortalecimiento institucional y de transformación judicial.


Lima, 24 de enero de 2026