Janet Tello Gilardi reitera que ninguna autoridad puede suspender resoluciones de procesos judiciales en trámite
Nota de prensaSeñala que contravenir disposición constituye un agravio contra la autonomía e independencia del Poder Judicial.





8 de enero de 2026 - 8:00 a. m.
La presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, sostuvo que ninguna institución o autoridad representativa, por principio de separación de poderes, tiene potestad de suspender resoluciones expedidas sobre procesos judiciales en trámite, pues su contravención atenta contra la Constitución Política del Perú.
Al respecto, remarcó que el artículo 139 inciso 2 de nuestra Carta Magna, referido sobre la independencia en el ejercicio de la función jurisdiccional, señala que “ninguna autoridad puede avocarse a causas pendientes ante el órgano jurisdiccional ni interferir en el ejercicio de sus funciones”.
El citado inciso, además, establece que “tampoco alguna entidad o su representante puede dejar sin efecto resoluciones que han pasado en autoridad de cosa juzgada, ni cortar procedimientos en trámite, ni modificar sentencias ni retardar su ejecución”.
“Hacerlo (suspender resoluciones en trámite) constituye un agravio contra la autonomía e independencia del Poder Judicial, por lo que tengo la esperanza de que se asuma con seriedad y mucha responsabilidad el mandato referido al principio de la separación de poderes”, señaló.
RESPUESTA FIRME
La máxima autoridad judicial reafirmó, asimismo, que juezas y jueces solo están sometidos a la Constitución y a la ley debido a que la independencia judicial no es un privilegio corporativo, sino una garantía para los derechos de las personas.
No obstante, el referido mandato constitucional, Tello Gilardi lamentó que la autonomía y la independencia del Poder Judicial han sido, en ocasiones, resquebrajadas, pero que, en el año concluido, reafirmó estos valiosos principios cada vez que fue necesario.
“Cada intento de presión, interferencia y deslegitimación mediática, dirigido a influir en decisiones específicas, fue respondido con altura, pero con pronunciamientos claros y firmes, en defensa de las y los magistrados que actúan conforme al derecho y a la justicia”, anotó.
La magistrada advirtió, también, que la historia de nuestro país enseñó que una judicatura que se doblega ante el poder político, coloca como primeras víctimas a los ciudadanos que no tienen influencias ni recursos para defenderse.
“Por eso, en resguardo de sus derechos, garantizamos que el Poder Judicial nunca se someterá a los intentos de interferencia, vengan de donde vengan, ni permitirá que en el Perú reine la impunidad”, recalcó.
De ese modo, Tello Gilardi ratificó el compromiso, desde que inició su gestión en enero de 2025, para convertir el servicio de justicia en un instrumento que permita acabar con la miseria y el dolor de millones de compatriotas que no encontraban justicia.
“Porque una justicia adormecida por las cifras macroeconómicas, que acepte convivir con la marginación, la discriminación y el abandono, nunca merecerá tal nombre”, afirmó.
CAMBIOS NECESARIOS
La segunda mujer en liderar el Poder Judicial recalcó, además, que no llegó a esta importante posición para cumplir solo con gestionar un servicio judicial secularmente insuficiente, ni para limitarse a mejorar sus indicadores estadísticos, por el contrario, para lograr un cambio en la impartición de justicia.
Por último, felicitó la labor de juezas y jueces, que siempre al servicio de la patria, salvaguardando derechos y libertades para acabar con la delincuencia y la corrupción, han consolidado al Poder Judicial como el más firme pilar de la democracia peruana.
“Seguiremos trabajando en nuestra firme política de puertas abiertas y de construcción de puentes para generar alianzas con los otros poderes e instituciones y del sector privado, en todo lo que el país demande”, puntualizó.
Lima, 8 de enero de 2026
Al respecto, remarcó que el artículo 139 inciso 2 de nuestra Carta Magna, referido sobre la independencia en el ejercicio de la función jurisdiccional, señala que “ninguna autoridad puede avocarse a causas pendientes ante el órgano jurisdiccional ni interferir en el ejercicio de sus funciones”.
El citado inciso, además, establece que “tampoco alguna entidad o su representante puede dejar sin efecto resoluciones que han pasado en autoridad de cosa juzgada, ni cortar procedimientos en trámite, ni modificar sentencias ni retardar su ejecución”.
“Hacerlo (suspender resoluciones en trámite) constituye un agravio contra la autonomía e independencia del Poder Judicial, por lo que tengo la esperanza de que se asuma con seriedad y mucha responsabilidad el mandato referido al principio de la separación de poderes”, señaló.
RESPUESTA FIRME
La máxima autoridad judicial reafirmó, asimismo, que juezas y jueces solo están sometidos a la Constitución y a la ley debido a que la independencia judicial no es un privilegio corporativo, sino una garantía para los derechos de las personas.
No obstante, el referido mandato constitucional, Tello Gilardi lamentó que la autonomía y la independencia del Poder Judicial han sido, en ocasiones, resquebrajadas, pero que, en el año concluido, reafirmó estos valiosos principios cada vez que fue necesario.
“Cada intento de presión, interferencia y deslegitimación mediática, dirigido a influir en decisiones específicas, fue respondido con altura, pero con pronunciamientos claros y firmes, en defensa de las y los magistrados que actúan conforme al derecho y a la justicia”, anotó.
La magistrada advirtió, también, que la historia de nuestro país enseñó que una judicatura que se doblega ante el poder político, coloca como primeras víctimas a los ciudadanos que no tienen influencias ni recursos para defenderse.
“Por eso, en resguardo de sus derechos, garantizamos que el Poder Judicial nunca se someterá a los intentos de interferencia, vengan de donde vengan, ni permitirá que en el Perú reine la impunidad”, recalcó.
De ese modo, Tello Gilardi ratificó el compromiso, desde que inició su gestión en enero de 2025, para convertir el servicio de justicia en un instrumento que permita acabar con la miseria y el dolor de millones de compatriotas que no encontraban justicia.
“Porque una justicia adormecida por las cifras macroeconómicas, que acepte convivir con la marginación, la discriminación y el abandono, nunca merecerá tal nombre”, afirmó.
CAMBIOS NECESARIOS
La segunda mujer en liderar el Poder Judicial recalcó, además, que no llegó a esta importante posición para cumplir solo con gestionar un servicio judicial secularmente insuficiente, ni para limitarse a mejorar sus indicadores estadísticos, por el contrario, para lograr un cambio en la impartición de justicia.
Por último, felicitó la labor de juezas y jueces, que siempre al servicio de la patria, salvaguardando derechos y libertades para acabar con la delincuencia y la corrupción, han consolidado al Poder Judicial como el más firme pilar de la democracia peruana.
“Seguiremos trabajando en nuestra firme política de puertas abiertas y de construcción de puentes para generar alianzas con los otros poderes e instituciones y del sector privado, en todo lo que el país demande”, puntualizó.
Lima, 8 de enero de 2026




