El inventor de Magdalena

Nota de Prensa

7 de octubre de 2021 - 4:49 p. m.

Natural de Lima, estudió Psicología en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega. Pero se considera un autodidacta en relación a lo que más le gusta hacer: inventarse insospechadas obras de arte utilitarias. Con el tiempo Manuel Jesús, usuario de Pensión 65, se especializó en darle forma a los troncos de los árboles para hacer todo tipo de muebles para las casas. Una vez dotó a una vivienda entera de arte rústico. Para él, los objetos provenientes de la naturaleza dan paz y armonía a las casas. También tiene la habilidad de rescatar artefactos en desuso, y darles alguna utilidad. “En la vida necesitamos libertad para crear sin parámetros, para buscar la armonía en el universo”, dice en su casa en el distrito de Magdalena.   


Para Manuel Jesús Arones Reinoso lo principal que hay que enseñarles a los jóvenes es a nunca tener miedo, a no limitarse. “De lo contrario, estarían privándose de crear muchas cosas”, dice. Desde pequeño sintió mucha curiosidad por la artesanía, la pintura, el arte en general. “Mi padre era vendedor de telas; mi madre hacía estadísticas. Y yo de niño me la pasaba leyendo literatura. Luego me dio por tocar la guitarra. A veces a mis padres les costaba aceptar mis costumbres e intereses, pero cuando ingresé a la universidad se calmaron un poco”, refiere Manuel Jesús sonriendo de lado, en su casa de Magdalena del Mar, Lima, para luego agregar que estudió en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, en la facultad de Psicología, aunque también siguió cursos de artes plásticas en los primeros ciclos. 

Entonces sus investigaciones fueron más metódicas y rigurosas. Aunque se considera un autodidacta en relación a lo que más le gusta hacer: inventarse insospechadas obras de arte utilitarias. “Con el tiempo me especialicé en darle forma a los troncos de los árboles de olivo; y pude hacer muebles, adornos para las casas… Los objetos provenientes de la naturaleza le dan paz y armonía a tu casa; la naturaleza siempre debe estar presente en nuestras vidas”, dice Manuel Jesús, quien también tiene la habilidad de rescatar artefactos en desuso, y darles alguna utilidad. 

A su esposa la conoció en la universidad. Pero se separaron hace unos cuantos años. “Mi mayor creación ha sido convertirme en padre… En una época mi arte, mis esculturas, mis pinturas sustentaron la economía del hogar, pero hemos pasado momentos difíciles...”, dice Manuel Jesús, uno de los usuarios más creativos de Pensión 65. Se pone serio cuando reflexiona sobre ciertas características de los tiempos actuales. “Me pongo triste cada vez que me doy cuenta de que los valores se están perdiendo”, confiesa.

De pronto, Manuel Jesús recuerda sus logros y mira al cielo, como agradeciendo a Dios. Luego agrega sonriendo: “Una vez armé una casa entera con arte rústico, con troncos que se convertían en sillas, mesas, estantes, escritorios. Crear constantemente me mantiene joven… En la vida necesitamos libertad para crear sin parámetros, para buscar la armonía en el universo. Los peruanos tenemos una herencia milenaria de ingeniería. Solo basta ver las maravillas construidas por nuestras culturas antiguas”.

El inventor de Magdalena aprovecha cada vez que puede para cerrar sus conversaciones siendo la voz de las personas adultas mayores como él. “Tenemos mucho que enseñar a las nuevas generaciones. Las personas de edad no debemos ser relegadas a un cuarto, allá, al fondo de la casa. Todavía tenemos mucho que aportar. Tenemos mucho que enseñar”.