Historias que nos unen: el tesoro cítrico de la Amazonía
Nota de prensaDon Walter, usuario de Pensión 65 del Midis, promociona producto insignia de su región.




8 de febrero de 2026 - 8:00 a. m.
Las zonas inundables de la selva baja del país guardan un tesoro que ha sorprendido al mundo. Considerado como el rey de la vitamina C, el camu camu se ha posicionado como el favorito por su alta concentración cítrica, además de su mística y ancestral cosecha. Uno de los protectores de este producto peruano es Miguel Walter Sinuhiri Cumapa, quien a sus 74 años continúa con esta tradición que le heredaron sus padres.
El septuagenario, quien es usuario del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, vive en el centro poblado Santa Rosa de Yarinacocha, provincia de Coronel Portillo (Ucayali), donde se ha consolidado como un guardián de la naturaleza y una fuente de conocimientos sobre la sorprendente agricultura regional.
“Todo inicia con la preparación y alineado del terreno donde se sembrará cada planta, con una distancia de 3x5 metros. Durante los tres primeros años se cultiva y mantiene, asociándolas con otros cultivos. Al cuarto año, comienza a florecer y producir los primeros frutos”, detalla don Walter, quien es uno de los usuarios emprendedores de Pensión 65.
El señor Sinuhiri cuenta que produce 900 kilos en cada campaña, la primera entre junio-agosto; mientras que la segunda se observa de octubre a diciembre.
Después de llegar a una laguna del Río Ucayali, el usuario del programa social alista su bote y su remo para ver cómo están sus plantas. A pesar de las décadas que tiene en este rubro, aún se muestra sorprendido por la magia de la naturaleza y la forma como es la cuna de este fruto emblemático de la Amazonía peruana.
“Cada tres meses se realiza el mantenimiento y abono de las plantas, utilizando el compost que preparo en mi casa a base de gallinaza y residuos orgánicos. También hago la poda obteniendo un producto 100 % orgánico”, resalta el adulto mayor.
Don Walter también es reconocido en los mercados de su localidad porque vende su camu camu a los comerciantes y pequeños productores, además de otras personas que buscan este insumo que ofrece la naturaleza para hacer el tradicional refresco cargado de vitamina C.
“Con apoyo de mi familia selecciono los mejores frutos, completamente sanos, libres de ralladuras y plagas”, agrega el usuario de Pensión 65.
Tras recolectar algunos frutos, el septuagenario rema sin descanso para ver todas sus plantas, antes de que vuelvan a las profundidades del río por la temporada de lluvia.
“Todo lo aprendí de mi papá, sus enseñanzas, la forma de preparar los cultivos, el gusto por la agricultura. Por eso me dediqué a la chacra y luego al camu camu, una fuente de energía y clave para prevenir muchas enfermedades”, enfatiza el hombre que se encarga de cuidar el tesoro cítrico de la Amazonía peruana.
Vida en el campo
El amor del señor Sinuhiri Cumapa por la agricultura nace desde muy pequeño, gracias a la dedicación de su padre. “Sus consejos me sirvieron porque me gusta el campo. Esto me permitió sacar adelante a toda mi familia y que mis hijos valoren lo que nos da la naturaleza”, reflexiona el septuagenario, quien exhibe sus frutos en ferias de emprendedores que realiza Pensión 65.
Ucayali, 8 de febrero de 2026
El septuagenario, quien es usuario del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, vive en el centro poblado Santa Rosa de Yarinacocha, provincia de Coronel Portillo (Ucayali), donde se ha consolidado como un guardián de la naturaleza y una fuente de conocimientos sobre la sorprendente agricultura regional.
“Todo inicia con la preparación y alineado del terreno donde se sembrará cada planta, con una distancia de 3x5 metros. Durante los tres primeros años se cultiva y mantiene, asociándolas con otros cultivos. Al cuarto año, comienza a florecer y producir los primeros frutos”, detalla don Walter, quien es uno de los usuarios emprendedores de Pensión 65.
El señor Sinuhiri cuenta que produce 900 kilos en cada campaña, la primera entre junio-agosto; mientras que la segunda se observa de octubre a diciembre.
Después de llegar a una laguna del Río Ucayali, el usuario del programa social alista su bote y su remo para ver cómo están sus plantas. A pesar de las décadas que tiene en este rubro, aún se muestra sorprendido por la magia de la naturaleza y la forma como es la cuna de este fruto emblemático de la Amazonía peruana.
“Cada tres meses se realiza el mantenimiento y abono de las plantas, utilizando el compost que preparo en mi casa a base de gallinaza y residuos orgánicos. También hago la poda obteniendo un producto 100 % orgánico”, resalta el adulto mayor.
Don Walter también es reconocido en los mercados de su localidad porque vende su camu camu a los comerciantes y pequeños productores, además de otras personas que buscan este insumo que ofrece la naturaleza para hacer el tradicional refresco cargado de vitamina C.
“Con apoyo de mi familia selecciono los mejores frutos, completamente sanos, libres de ralladuras y plagas”, agrega el usuario de Pensión 65.
Tras recolectar algunos frutos, el septuagenario rema sin descanso para ver todas sus plantas, antes de que vuelvan a las profundidades del río por la temporada de lluvia.
“Todo lo aprendí de mi papá, sus enseñanzas, la forma de preparar los cultivos, el gusto por la agricultura. Por eso me dediqué a la chacra y luego al camu camu, una fuente de energía y clave para prevenir muchas enfermedades”, enfatiza el hombre que se encarga de cuidar el tesoro cítrico de la Amazonía peruana.
Vida en el campo
El amor del señor Sinuhiri Cumapa por la agricultura nace desde muy pequeño, gracias a la dedicación de su padre. “Sus consejos me sirvieron porque me gusta el campo. Esto me permitió sacar adelante a toda mi familia y que mis hijos valoren lo que nos da la naturaleza”, reflexiona el septuagenario, quien exhibe sus frutos en ferias de emprendedores que realiza Pensión 65.
Ucayali, 8 de febrero de 2026
Unidad de Comunicación e Imagen
Programa Nacional de Asistencia Solidaria Pensión 65
Esta noticia pertenece al compendio Historias Que Nos Unen



