Historias que nos unen: legado entre leña y harina
Nota de prensaSor Francisca, usuaria de Pensión 65 del Midis, mantiene herencia familiar en Ica.





17 de enero de 2026 - 8:00 a. m.
Las manos de Sor Francisca Gonzales Ascencio (80) mantienen una de las tradiciones panaderas más reconocidas del distrito de Tate (Ica), forjada entre el calor que regala la leña dentro de un horno tradicional y la experiencia que se obtiene tras décadas de amasar la harina junto con el agua, sal, una cucharada de aceite y el ingrediente especial que le heredó su padre.
Mientras coloca sus pancitos en una de las primeras fuentes metálicas que tuvo cuando inició su emprendimiento, cuenta que todos sus conocimientos los obtuvo gracias a su padre, Víctor Gonzales. “De niña, lo veía mientras mezclaba sus ingredientes hasta tener una masa firme. En esos años, mis hermanos, Fabio, Fidel y Raúl, también aprendieron, pero fui la única que siguió su camino”, recuerda.
Después de llevar su bandeja al horno, donde la preparación tomará color, forma y un toque ahumado; enfatiza que su corazón se llena de orgullo cuando piensa en su progenitor dándole los secretos para mantener el sabor de los panes y al ver a su hijo, José Julio (62), seguir con la tradición familiar.
Con la sonrisa tímida y mirada inocente, Sor Francisca refleja el ángel que lleva dentro para hacer lo que le gusta con una profunda vocación. La octogenaria es usuaria del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión (Midis) y participa en las ferias de emprendedores que se realizan con el gobierno local, donde también exhibe su talento con sus exquisitos panes de leña.
Huella en el tiempo
Como parte de la Intervención Saberes Productivos de Pensión 65 del Midis, la adulta mayor busca dejar una huella en el tiempo, como lo hizo su padre en su corazón. En ese sentido, añade que su primer nombre significa “hermana de una comunidad creyente” y por eso siempre es agradecida con todos sus comensales.
“Mi papá me puse este bonito nombre y me enseñó a ayudar, él era panadero y lo miraba con mucho cariño. Así aprendí este arte con mis hermanos y colaborábamos con los demás. Ahora, me pongo muy feliz que uno de mis hijos trabaje a mi lado y me ayude a sacar adelante nuestro emprendimiento”, agrega emocionada.
Su taller se encuentra en la calle La Capilla, que se ha convertido en un punto emblemático para los vecinos de Tate y otras localidades de Ica, que se han quedado sorprendidos porque el sabor se mantiene en cada generación.
“Mi distrito es hermoso y su gente siempre colabora, seguro les gusta mucho los panes que hacemos. A eso me refiero de que siempre debemos buscar dejar una huella en el tiempo. Mi sueño es que mi hijo siga con esta costumbre porque lo heredé de mi padre. Que mi hijo continúe, me causa una gran felicidad”, enfatiza Sor Francisca, una mujer que guarda en sus manos un legado forjado entre leña y harina.
Corazón solidario
La señora Gonzales también cree que Dios guía su camino, porque en varias ocasiones ha hecho panes para reuniones que tienen en la iglesia local. “Me siento muy contenta por lo que hemos creado en mi distrito. Los invito a Tate para que prueben un rico pan de leña”, sostiene la usuaria de Pensión 65 del Midis, quien se alista para continuar con su jornada, con apoyo de su hijo José Julio.
Ica, 17 de enero de 2026
Unidad de Comunicación e Imagen
Programa Nacional de Asistencia Solidaria Pensión 65
Mientras coloca sus pancitos en una de las primeras fuentes metálicas que tuvo cuando inició su emprendimiento, cuenta que todos sus conocimientos los obtuvo gracias a su padre, Víctor Gonzales. “De niña, lo veía mientras mezclaba sus ingredientes hasta tener una masa firme. En esos años, mis hermanos, Fabio, Fidel y Raúl, también aprendieron, pero fui la única que siguió su camino”, recuerda.
Después de llevar su bandeja al horno, donde la preparación tomará color, forma y un toque ahumado; enfatiza que su corazón se llena de orgullo cuando piensa en su progenitor dándole los secretos para mantener el sabor de los panes y al ver a su hijo, José Julio (62), seguir con la tradición familiar.
Con la sonrisa tímida y mirada inocente, Sor Francisca refleja el ángel que lleva dentro para hacer lo que le gusta con una profunda vocación. La octogenaria es usuaria del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión (Midis) y participa en las ferias de emprendedores que se realizan con el gobierno local, donde también exhibe su talento con sus exquisitos panes de leña.
Huella en el tiempo
Como parte de la Intervención Saberes Productivos de Pensión 65 del Midis, la adulta mayor busca dejar una huella en el tiempo, como lo hizo su padre en su corazón. En ese sentido, añade que su primer nombre significa “hermana de una comunidad creyente” y por eso siempre es agradecida con todos sus comensales.
“Mi papá me puse este bonito nombre y me enseñó a ayudar, él era panadero y lo miraba con mucho cariño. Así aprendí este arte con mis hermanos y colaborábamos con los demás. Ahora, me pongo muy feliz que uno de mis hijos trabaje a mi lado y me ayude a sacar adelante nuestro emprendimiento”, agrega emocionada.
Su taller se encuentra en la calle La Capilla, que se ha convertido en un punto emblemático para los vecinos de Tate y otras localidades de Ica, que se han quedado sorprendidos porque el sabor se mantiene en cada generación.
“Mi distrito es hermoso y su gente siempre colabora, seguro les gusta mucho los panes que hacemos. A eso me refiero de que siempre debemos buscar dejar una huella en el tiempo. Mi sueño es que mi hijo siga con esta costumbre porque lo heredé de mi padre. Que mi hijo continúe, me causa una gran felicidad”, enfatiza Sor Francisca, una mujer que guarda en sus manos un legado forjado entre leña y harina.
Corazón solidario
La señora Gonzales también cree que Dios guía su camino, porque en varias ocasiones ha hecho panes para reuniones que tienen en la iglesia local. “Me siento muy contenta por lo que hemos creado en mi distrito. Los invito a Tate para que prueben un rico pan de leña”, sostiene la usuaria de Pensión 65 del Midis, quien se alista para continuar con su jornada, con apoyo de su hijo José Julio.
Ica, 17 de enero de 2026
Unidad de Comunicación e Imagen
Programa Nacional de Asistencia Solidaria Pensión 65
Esta noticia pertenece al compendio Historias Que Nos Unen




