Historias que nos unen: el don de escuchar la hoja de coca
Nota de prensaUsuario de Pensión 65 del Midis cuenta que obtuvo habilidades, luego que le impactara un rayo.





10 de enero de 2026 - 8:00 a. m.
Después de encabezar un pago a la tierra para agradecer la protección que le brinda la Pachamama en sus jornadas, Felipe Charca Huacca (78) guarda sus hojas de coca para lanzar una profunda reflexión: “la vida está llena de misterios. Mírame, perdí a mi esposa por culpa de un rayo, el mismo que me dio la habilidad de ser un maestro curandero”.
Con los ojos bien abiertos, mostrando los dos tonos que tiene en el iris, asegura que aún no entiende al destino, que le arrebató al amor de su vida, pero a él lo dejó continuar. Relata que hace 38 años, cuando llegó a Tacna junto a su esposa, Saturnina Contreras, un rayo los impactó en medio del campo, dejándolos tendidos por unas horas.
Tras recobrar el conocimiento, agrega que, “me levanté y me acerqué a ella, pero era tarde”. Luego de enterrar a la mujer que le robó su corazón en su natal Puno, tuvo que convertir su sufrimiento en resiliencia, refugiándose en el tejido, una de las actividades que le enseñó su amada.
Un día, al dejar una chompa en la casa de un chamán, se percata que un puñado de hojas de coca, que se encontraba en una esquina, a lado de un crucifijo y una pequeña campana, emitía una especie de sonido.
Recuerda que así tuvo su primer acercamiento con la cosmovisión del mundo andino. Poco a poco, decide profundizar más y se sorprende de los resultados que obtuvo tras quitar el mal de ojo, hacer oraciones para proteger a los niños de la envidia, curar el alma de quienes lo necesitan y, sobre todo, ver el mensaje que guardan las hojas de coca.
Maestro curandero
Felipe Charca es parte del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), que le ha permitido ganar más confianza entre los tacneños y los turistas, que incluso lo buscan en su domicilio, ubicado en el distrito de Ciudad Nueva (Tacna), para saber cómo les irá en el amor, trabajo y salud.
“La coca habla, está llena de misterios para el hombre y es algo que viene de nuestros ancestros”, comenta el septuagenario con una mirada inquietante. Mientras sostiene un crucifijo y una campana, añade que, “la gente me busca, en especial por lo niños, que son más vulnerables a la envidia y maldad. También limpio el ánimo de los adultos pasándoles huevo, ruda, haciendo baños de florecimiento”.
En ese marco se debe destacar que, gracias a la Intervención Saberes Productivos de Pensión 65, el Midis y el gobierno local, al organizar actividades y ferias, don Felipe ha generado un ingreso adicional a su hogar, en base a un servicio que radica de la cultura andina, demostrando que las habilidades de los adultos mayores deben ser revaloradas y pueden mejorar su calidad de vida.
Impacto del rayo
“El chamán, al que le entregué una chompa, me dijo que, al parecer, el rayo que me impactó me conectó con lo más profundo de la tierra”, cuenta Charca Huacca. Por eso, don Felipe es reconocido en todo Tacna, logrando viajar hasta las zonas de frontera con Chile, siempre cargando su mochila negra con sus principales insumos, como las hojas de coca, incienso, alcohol, hilos, flores, palo santo, coa, suyo, mistura, entre otros.
Tacna, 10 de enero de 2026
Con los ojos bien abiertos, mostrando los dos tonos que tiene en el iris, asegura que aún no entiende al destino, que le arrebató al amor de su vida, pero a él lo dejó continuar. Relata que hace 38 años, cuando llegó a Tacna junto a su esposa, Saturnina Contreras, un rayo los impactó en medio del campo, dejándolos tendidos por unas horas.
Tras recobrar el conocimiento, agrega que, “me levanté y me acerqué a ella, pero era tarde”. Luego de enterrar a la mujer que le robó su corazón en su natal Puno, tuvo que convertir su sufrimiento en resiliencia, refugiándose en el tejido, una de las actividades que le enseñó su amada.
Un día, al dejar una chompa en la casa de un chamán, se percata que un puñado de hojas de coca, que se encontraba en una esquina, a lado de un crucifijo y una pequeña campana, emitía una especie de sonido.
Recuerda que así tuvo su primer acercamiento con la cosmovisión del mundo andino. Poco a poco, decide profundizar más y se sorprende de los resultados que obtuvo tras quitar el mal de ojo, hacer oraciones para proteger a los niños de la envidia, curar el alma de quienes lo necesitan y, sobre todo, ver el mensaje que guardan las hojas de coca.
Maestro curandero
Felipe Charca es parte del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), que le ha permitido ganar más confianza entre los tacneños y los turistas, que incluso lo buscan en su domicilio, ubicado en el distrito de Ciudad Nueva (Tacna), para saber cómo les irá en el amor, trabajo y salud.
“La coca habla, está llena de misterios para el hombre y es algo que viene de nuestros ancestros”, comenta el septuagenario con una mirada inquietante. Mientras sostiene un crucifijo y una campana, añade que, “la gente me busca, en especial por lo niños, que son más vulnerables a la envidia y maldad. También limpio el ánimo de los adultos pasándoles huevo, ruda, haciendo baños de florecimiento”.
En ese marco se debe destacar que, gracias a la Intervención Saberes Productivos de Pensión 65, el Midis y el gobierno local, al organizar actividades y ferias, don Felipe ha generado un ingreso adicional a su hogar, en base a un servicio que radica de la cultura andina, demostrando que las habilidades de los adultos mayores deben ser revaloradas y pueden mejorar su calidad de vida.
Impacto del rayo
“El chamán, al que le entregué una chompa, me dijo que, al parecer, el rayo que me impactó me conectó con lo más profundo de la tierra”, cuenta Charca Huacca. Por eso, don Felipe es reconocido en todo Tacna, logrando viajar hasta las zonas de frontera con Chile, siempre cargando su mochila negra con sus principales insumos, como las hojas de coca, incienso, alcohol, hilos, flores, palo santo, coa, suyo, mistura, entre otros.
Tacna, 10 de enero de 2026
Unidad de Comunicación e Imagen
Programa Nacional de Asistencia Solidaria Pensión 65
Esta noticia pertenece al compendio Historias Que Nos Unen




