En el Día del Arqueólogo Peruano destacamos la labor de los profesionales que han ubicado a Lambayeque en un epicentro cultural

Nota de Prensa
Nuestros arqueólogos desde hace más de 30 años vienen impulsando la investigación arqueológica y liderando los vínculos entre las comunidades y su patrimonio cultural.

Fotos: UE005 Naylamp - Museo Sicán - Museo Tumbas Reales de Sipán.

Oficina de Relaciones Públicas

10 de abril de 2021 - 4:10 p. m.

El  11 de abril, conmemoramos el Día del Arqueólogo Peruano, en homenaje al nacimiento de Julio C. Tello, considerado el padre de la arqueología peruana  por ser el primero en estudiar y   descubrir el proceso de formación de las grandes culturas peruanas, Chavin y Paracas, una figura que ha inspirado a las nuevas generaciones a continuar con la salvaguarda del vasto patrimonio de la nación.

En Lambayeque gracias a ese noble  afán,  un grupo de prestigiosos profesionales pertenecientes hoy al Ministerio de Cultura, desde hace más de 30 años vienen trabajando arduamente  en la   investigación arqueológica,  publicando resultados,  gestionando la construcción de museos, construyendo nexos con las comunidades, consolidando a la arqueología como eje de desarrollo y ubicando  a la región en un importante  epicentro científico, cultural y turístico de la costa norte del Perú.

Con el  descubrimiento de la Tumba del Señor de Sipán, en 1987-,  considerado el suceso del año no sólo en el Perú sino en América; el tesoro precolombino que ofrece las Pirámides de Túcume; la majestuosidad del Complejo Monumental de Pómac; el impresionante hallazgo de la Sacerdotisa de Chornancap, sumado a la riqueza ancestral de cada uno de los recintos arqueológicos y  seis museos, han logrado transformar a la región en un pueblo orgulloso de su pasado.

En este contexto, reconocemos  en esta fecha el aporte de los arqueólogos  Walter Alva, Susana Meneses (+), Alfredo Narváez, Carlos Elera, Bernarda Delgado, Carlos Wester, Luis Chero, Marco Fernández, entre otros  profesionales que estuvieron o están liderando el legado de Julio C. Tello, en procura de los nobles fines de conservación y desarrollo del  patrimonio cultural, especialmente el arqueológico de nuestra región.