Museo Brüning realizó conversatorio sobre su trascendencia a lo largo de 99 años

Nota de Prensa
Los investigadores Walter Alva, Alfredo Narváez, Carlos Elera, Thomas Hepfer y Carlos Wester, disertaron sobre diferentes aspectos de la vida y obra del fundador Hans Heinrich Brüning.

Fotos: UE 005 Naylamp

Oficina de Relaciones Públicas.

10 de julio de 2020 - 11:48 a. m.

En el marco del 99.° aniversario del Museo Arqueológico Nacional Brüning del Ministerio de Cultura, el jueves 9 se desarrolló exitosamente el conversatorio en línea “Museo Brüning: historia, trayectoria y futuro” que contó con la participación de destacados especialistas en la historia de museo y la vida del etnógrafo alemán Hans Heinrich Brüning.

El evento contó con una gran convocatoria y permitió socializar datos inéditos sobre la historia y labor pionera en etnografía y arqueología que Hans Heinrich Brüning realizó en Lambayeque y el modo en que su mayor obra, el Museo Arqueológico Nacional Brüning, ha evolucionado durante 99 años como institución y se reinventará próximamente. Para ello contó con las exposiciones de Carlos Wester La Torre, actual director del Museo Brüning; Alfredo Narváez Vargas, director de la Unidad Ejecutora 005 Naylamp-Lambayeque; Walter Alva, exdirector del Museo Brüning; Carlos Elera Arévalo, director del Museo Nacional de Sicán y Thomas Hepfer, investigador alemán.

El director del Museo Brüning, Carlos Wester La Torre, centró su ponencia en la trascendencia que tiene el museo desde su origen, para asegurar su sostenibilidad en el futuro y promover la cultura y desarrollo de la región. Explicó la importancia de la gestión y construcción del edificio actual, en 1966, y sus remodelaciones, así como el papel que han tenido las investigaciones que desarrollaron para inspirar la creación de otros museos; en este sentido resaltó el proyecto de ampliación que se planifica a través de la Unidad Ejecutora 005 Naylamp-Lambayeque del Ministerio de Cultura porque “no es una obra para celebrar los 100 años, debe ser vista como una obra para garantizar los próximos 100 años de vida del museo, para generar desarrollo de la ciudad y del país”, esta obra se ejecutará durante el Bicentenario de la Independencia del Perú; también anunció que se planea republicar la obra de Hans Heinrich Brüning junto a la historia del museo.

Alfredo Narváez planteó que los aportes de Hans Brüning a través de sus registros fotográficos de los orígenes y expresiones culturales, sus registros sonoros únicos en Lambayeque y labor en arqueología resultaron en “un aporte fundamental: el museo no como un espacio de colección, sino como una institución”, porque a pesar de la crisis económica y política que atravesó el país en esa época, Brüning se comprometió y entendió a la cultura con un sentido humanista para hacer del patrimonio una herramienta de desarrollo que hasta la actualidad sigue inspirando.

Walter Alva remarcó el empeño de Hans Heinrich Brüning por investigar, coleccionar objetos arqueológicos y registrar monumentos, con todos los métodos que había en esa época, e incluso correlacionarlos con archivos históricos. También hizo hincapié en que el edificio actual del museo fue el primero, de carácter regional, en ser construido con esa finalidad y se convirtió en el referente de la museografía norperuana.

Thomas Hepfer explicó datos y mostró archivos originales del contexto y la vida de Hans Heinrich Brüning, explicó que creció en Hoffeld y estudió ingeniería mecánica y dibujo en la Escuela Politécnica de Hannover, dejó Alemania en una época de migraciones, las cuales usualmente tenían como destino a Brasil o Estados Unidos. Pese a que viajó identificado como ingeniero, aún no se ha podido comprobar que Hans Brüning tenía un contrato asegurado en Perú. Indicó que tampoco se conoce la ubicación de su tumba, pues en la iglesia de la Abadía de Bordesholm solo se encuentra una placa junto a la de sus padres.

Carlos Elera subrayó la preocupación de Hans Brüning por salvaguardar el patrimonio cultural y explicó que incluso compraba objetos arqueológicos, como una colección de oro proveniente de Cerro Sapamê en setiembre de 1909.