Clausuran a “La Juerga Club” y “Tokio”, por incumplir normas ediles
Nota de prensaAmbas, además de funcionar con giro distinto a su licencia, el sábado último seguían atendiendo pasada la una de la madrugada.

17 de noviembre de 2025 - 5:38 p. m.
Una clausura temporal por 30 días y sanción pecuniaria del 70% de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT), recibieron los locales de diversión “La Juerga Club” y “Tokio”, que además de funcionar en un rubro diferente a su licencia de funcionamiento, seguían atendiendo y vendiendo licor pasada la una de la madrugada.
“La Juerga Club”, está ubicada entre las avenidas Húsares de Junín y Larco, y Tokio, en la cuadra 4 de Alfonso Ugarte, en el centro histórico de Trujillo. Este último tenía licencia de restaurante, pero funcionaba como bar discoteca.
La intervención se realizó el pasado sábado, después de la 1 de la madrugada, para verificar si se cumplía con la Ordenanza Municipal N.° 046-2024-MPT, también conocida como ‘Ordenanza Reyna’, norma que regula, además, el acondicionamiento acústico y prohíbe acondicionar la vía pública para estacionar vehículos, entre otros.
El operativo se ejecutó siguiendo directivas del alcalde, que se comprometió ante los trujillanos a velar por su seguridad y acabar con ruidos molestos y peleas en estos locales. “Ahora todos a dormir a la 1 de la madrugada”, dijo.
En agosto último “Tokio” había sido intervenida y por carecer de certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) también fue clausurada temporalmente, al amparo de la Ordenanza N.° 019-2025-MPT.
La nueva inspección estuvo a cargo de la Subgerencia de Operaciones de Fiscalización de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), con apoyo de la PNP y se inició pasada la 1 de la madrugada, encontrando ambos locales funcionando y con gran cantidad de personas bailando y libando licor.
“La Juerga Club”, obstaculizó la labor del personal municipal cerrando los dos accesos por más de una hora, en un ambiente reducido, reteniendo e impidiendo la salida de los jóvenes que se divertían en su interior. Incluso llegaron padres a recogerlos.
Respecto a la posibilidad de que los infractores reabren estos locales sin cumplir el tiempo de clausura, la subgerenta de Operaciones de Fiscalización de la MPT dijo que de ocurrir eso se procederá a aplicar una sanción mayor con retención de bienes y que se procedería incluso a soldar las puertas.
Recordó que, para el caso de contaminación sonora por alto volumen, en el día lo máximo permitido es 60 decibeles, en tanto que por las noches y madrugadas solo 50 decibeles.
“La Juerga Club”, está ubicada entre las avenidas Húsares de Junín y Larco, y Tokio, en la cuadra 4 de Alfonso Ugarte, en el centro histórico de Trujillo. Este último tenía licencia de restaurante, pero funcionaba como bar discoteca.
La intervención se realizó el pasado sábado, después de la 1 de la madrugada, para verificar si se cumplía con la Ordenanza Municipal N.° 046-2024-MPT, también conocida como ‘Ordenanza Reyna’, norma que regula, además, el acondicionamiento acústico y prohíbe acondicionar la vía pública para estacionar vehículos, entre otros.
El operativo se ejecutó siguiendo directivas del alcalde, que se comprometió ante los trujillanos a velar por su seguridad y acabar con ruidos molestos y peleas en estos locales. “Ahora todos a dormir a la 1 de la madrugada”, dijo.
En agosto último “Tokio” había sido intervenida y por carecer de certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) también fue clausurada temporalmente, al amparo de la Ordenanza N.° 019-2025-MPT.
La nueva inspección estuvo a cargo de la Subgerencia de Operaciones de Fiscalización de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), con apoyo de la PNP y se inició pasada la 1 de la madrugada, encontrando ambos locales funcionando y con gran cantidad de personas bailando y libando licor.
“La Juerga Club”, obstaculizó la labor del personal municipal cerrando los dos accesos por más de una hora, en un ambiente reducido, reteniendo e impidiendo la salida de los jóvenes que se divertían en su interior. Incluso llegaron padres a recogerlos.
Respecto a la posibilidad de que los infractores reabren estos locales sin cumplir el tiempo de clausura, la subgerenta de Operaciones de Fiscalización de la MPT dijo que de ocurrir eso se procederá a aplicar una sanción mayor con retención de bienes y que se procedería incluso a soldar las puertas.
Recordó que, para el caso de contaminación sonora por alto volumen, en el día lo máximo permitido es 60 decibeles, en tanto que por las noches y madrugadas solo 50 decibeles.