San Martín de Porres y los olivos de San Isidro

Crónica
San Martín

22 de noviembre de 2025 - 11:54 a. m.

El 26 noviembre celebramos el Día Mundial del Olivo y recordamos con orgullo a San Martín de Porres, el primer santo latinoamericano, cuya imagen acaba de ser incorporada por a una parroquia en Singapur. Su vida de servicio y amor trascendió no solo en lo espiritual, sino también en la naturaleza limeña.

En el corazón de San Isidro se alza El Bosque El Olivar, un oasis de paz que conserva la huella viva del santo. En el siglo XVII, San Martín, junto con Juan Vázquez Parra, sembró allí 700 esquejes de olivo en tierras donadas a los dominicos. La tradición cuenta que, de manera milagrosa, los árboles comenzaron a florecer apenas tres días después de ser plantados, un símbolo de esperanza y vida que perdura hasta hoy.

Este bosque fue reconocido como Monumento Nacional mediante Resolución Suprema en 1959 y declarado Zona Monumental según Resolución Directorial del INC en 1998. Con más de 1,700 olivos sigue siendo un pulmón verde en medio del bullicio limeño. Uno de sus árboles, que data entre 1620 y 1630, fue identificado científicamente como el olivo plantado por el propio San Martín de Porres.

Así, cada noviembre, al celebrar el Día del Olivo, honramos también a San Martín: santo de la caridad, la paz y la naturaleza, cuyo legado espiritual sigue floreciendo en el corazón de San Isidro.