Gobiernos locales y lideresas realizan acciones y diseñan políticas para responder a las violencias contra las mujeres

Nota de Prensa
Las violencias contra las mujeres representan un problema de salud pública con características de pandemia, según la OMS, así como una grave amenaza a los derechos humanos.

21 de julio de 2022 - 4:23 p. m.

Venciendo las violencias en comunidad: Cajamarca, Cajabamba y Cachachi inician alianza con PNUD.
Gobiernos locales y lideresas realizan acciones y diseñan políticas para responder a las violencias contra las mujeres
Las violencias contra las mujeres representan un problema de salud pública con características de pandemia, según la OMS, así como una grave amenaza a los derechos humanos y una barrera para el desarrollo sostenible. Estas violencias son una expresión constante del uso del poder machista en todos los espacios imaginables y se presentan de formas múltiples en todos los territorios del país. 
El Modelo Justa, liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), busca fortalecer la gobernanza local para responder frente a estas violencias a través de la acción comunitaria. Luego de una exitosa implementación en el distrito limeño de Villa El Salvador, este modelo viene replicándose en los gobiernos locales de Cajamarca, Cajabamba y Cachachi.
Como parte de esta alianza, el PNUD viene realizando una serie de investigaciones de campo con el propósito de presentar un modelo de intervención adaptado a cada territorio. Como comenta Elena Sánchez, lideresa de Cajamarca, se debe “utilizar la interculturalidad como elemento de encuentro”. 
El PNUD se suma a esa visión y compromiso, buscando desarrollar una intervención institucional y social a partir de las propias voces del territorio. Los diálogos se han iniciado tanto con instituciones locales clave que día a día atienden a las mujeres sobrevivientes de violencia, así como con familiares y testigos en esta ruta compleja del acceso a la protección y justicia. 
Además, se han recogido historias transformadoras y se ha aprendido de la mano de grupos de lideresas que vienen forjando comunidades más igualitarias. Estos encuentros han buscado recoger los compromisos, acciones, aspiraciones y propuestas de parte de actores locales frente a una problemática que nos interpela diariamente. De esta manera, se intercambiaron también ideas para maximizar el alcance del Modelo Justa. 
Para eso, la articulación con la Instancia Provincial de Cajamarca será clave y permitirá repensar y tomar acción frente a la violencia a través del diseño e implementación de herramientas de gestión local para abordar las violencias basadas en género. Por su parte, en la provincia de Cajabamba existe una base sólida de organizaciones de mujeres y de instituciones que tienen en común el propósito de eliminar la violencia. 
Durante los encuentros, el grupo de mujeres cuidadoras del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables señaló la importancia del trabajo de cuidados y de la crianza respetuosa y no violenta para construir familias seguras y afectivas. Asimismo, la Instancia Provincial de Cajabamba facilitó un diálogo con propuestas para incorporar el enfoque intercultural y el trabajo con rondas campesinas para la atención de casos de violencia desde un enfoque de derechos humanos. 
La autonomía económica es una ruta para romper el ciclo de la violencia, porque se encuentra relacionada con el acceso a oportunidades para las mujeres. Como parte de la visita de reconocimiento a lideresas se sostuvo un valioso encuentro con artesanas del caserío de Rollobamba, distrito de Cachachi. Las lideresas con generosidad compartieron su sabiduría ancestral, así como la importancia de promover el talento local para conseguir una mayor independencia.
De esta manera se ha empezado esta ruta, como un primer paso que recogerá las voces de los territorios y elaborará un diagnóstico sobre la situación actual de la violencia basada en género en los tres territorios. Dicho documento será la base para evidenciar la problemática a través de un espacio de debate entre candidatos y candidatas en el marco de las Elecciones Regionales y Municipales de 2022.
Las violencias contra las mujeres representan un problema de salud pública con características de pandemia, según la OMS, así como una grave amenaza a los derechos humanos y una barrera para el desarrollo sostenible. Estas violencias son una expresión constante del uso del poder machista en todos los espacios imaginables y se presentan de formas múltiples en todos los territorios del país. 
El Modelo Justa, liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), busca fortalecer la gobernanza local para responder frente a estas violencias a través de la acción comunitaria. Luego de una exitosa implementación en el distrito limeño de Villa El Salvador, este modelo viene replicándose en los gobiernos locales de Cajamarca, Cajabamba y Cachachi.
Como parte de esta alianza, el PNUD viene realizando una serie de investigaciones de campo con el propósito de presentar un modelo de intervención adaptado a cada territorio. Como comenta Elena Sánchez, lideresa de Cajamarca, se debe “utilizar la interculturalidad como elemento de encuentro”. 
El PNUD se suma a esa visión y compromiso, buscando desarrollar una intervención institucional y social a partir de las propias voces del territorio. Los diálogos se han iniciado tanto con instituciones locales clave que día a día atienden a las mujeres sobrevivientes de violencia, así como con familiares y testigos en esta ruta compleja del acceso a la protección y justicia. 
Además, se han recogido historias transformadoras y se ha aprendido de la mano de grupos de lideresas que vienen forjando comunidades más igualitarias. Estos encuentros han buscado recoger los compromisos, acciones, aspiraciones y propuestas de parte de actores locales frente a una problemática que nos interpela diariamente. De esta manera, se intercambiaron también ideas para maximizar el alcance del Modelo Justa. 
Para eso, la articulación con la Instancia Provincial de Cajamarca será clave y permitirá repensar y tomar acción frente a la violencia a través del diseño e implementación de herramientas de gestión local para abordar las violencias basadas en género. Por su parte, en la provincia de Cajabamba existe una base sólida de organizaciones de mujeres y de instituciones que tienen en común el propósito de eliminar la violencia. 
Durante los encuentros, el grupo de mujeres cuidadoras del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables señaló la importancia del trabajo de cuidados y de la crianza respetuosa y no violenta para construir familias seguras y afectivas. Asimismo, la Instancia Provincial de Cajabamba facilitó un diálogo con propuestas para incorporar el enfoque intercultural y el trabajo con rondas campesinas para la atención de casos de violencia desde un enfoque de derechos humanos. 
La autonomía económica es una ruta para romper el ciclo de la violencia, porque se encuentra relacionada con el acceso a oportunidades para las mujeres. Como parte de la visita de reconocimiento a lideresas se sostuvo un valioso encuentro con artesanas del caserío de Rollobamba, distrito de Cachachi. Las lideresas con generosidad compartieron su sabiduría ancestral, así como la importancia de promover el talento local para conseguir una mayor independencia.
De esta manera se ha empezado esta ruta, como un primer paso que recogerá las voces de los territorios y elaborará un diagnóstico sobre la situación actual de la violencia basada en género en los tres territorios. Dicho documento será la base para evidenciar la problemática a través de un espacio de debate entre candidatos y candidatas en el marco de las Elecciones Regionales y Municipales de 2022.