Juana Mendívil: La historia de la ganadora del premio amauta

Nota Informativa
Es una de las primeras Amautas de la historia contemporánea y su apellido es sinónimo de la artesanía cusqueña.

OCOP

6 de marzo de 2020 - 6:51 p. m.

Juana Mendívil es una de las 5 mujeres amautas del Perú y la primera Amauta de nuestra época. Ella nació en Cusco un 8 de agosto en 1959. Es la hija menor de la pareja de artesanos Hilario Mendívil y Georgina Dueñas. El taller, que lleva el nombre de su padre, le ha pertenecido a su familia por generaciones. Este está ubicado en la plazoleta de San Blas en la ciudad de Cusco. A los 6 años empezó en el trabajo de la producción artística, siguiendo el estilo icónico de sus padres.

Los cuellos largos

La historia de la familia Mendívil inicia con su padre, que nació en una cuna de artesanos cusqueños. Juana cuenta que de pequeño él veía a las llamas que los campesinos paseaban y dejaban a las afueras de su casa. Esta exposición lo inspiró para que sus esculturas posean el distintivo cuello alargado. Él junto a su esposa fueron los que le dieron vida a estas famosas imágenes y transmitieron el oficio a sus hijos.

Los logros se consiguen con esfuerzo

Juana con el tiempo, llegó a perfeccionar más sus diseños y darle un estilo propio. Hoy en día, los Mendívil son los encargados de armar el nacimiento de navidad de la plaza de armas de Cusco. Ella junto a su esposo e hijos han realizado diversas presentaciones, no solo a nivel nacional, sino también en países como: Argentina, España, Suiza, Japón, Alemania, Italia, Francia y Estados Unidos. En el año 2000, el MINCETUR, MINTINCI en ese tiempo, le otorgó a Juana el premio de Amauta por la imaginería cusqueña.

Un legado que no puede terminar

Su arte ha ido ganando popularidad y reconocimiento. Pero, su sueño actual es que este legado continúe con sus hijos y que los artesanos con los que ella trabaja. Cuentan que sus manos, que son su herramienta principal de trabajo, ya empiezan a padecer dolores por la edad y por el uso de los materiales. Sin embargo, ella no se detiene y su convicción es que lo seguirá haciendo hasta el final.