Perú y Reino Unido impulsan la bioeconomía amazónica y abren nuevos mercados en el III Taskforce de Bioeconomía

Nota de prensa
El Minam, el MEF y la Embajada del Reino Unido impulsan inversiones sostenibles para mantener el bosque en pie y posicionar la producción amazónica en mercados internacionales.
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20 de febrero de 2026 - 4:17 p. m.

El Ministerio del Ambiente (Minam), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a través de la Mesa Ejecutiva para el Desarrollo de la Amazonía (MEDAP), y la Embajada del Reino Unido en el Perú realizaron el III Taskforce de Bioeconomía, un espacio de articulación público-privada que reunió a entidades del Estado, sector privado, cooperación internacional, comunidades amazónicas y academia con el objetivo de acelerar el desarrollo de una bioeconomía competitiva y sostenible.

Durante la sesión, los participantes coincidieron en la importancia de avanzar en tres frentes estratégicos. En primer lugar, el Minam anunció el inicio del proceso de elaboración de la Estrategia de Bioeconomía, instrumento que orientará políticas e inversiones hacia sectores productivos activos y emergentes de alto potencial, como bionegocios, biotecnología, alimentos funcionales, cosmética natural, bioenergía, entre otros. Esta estrategia permitirá ampliar oportunidades, fortalecer cadenas de valor sostenibles y facilitar su conexión con mercados internacionales como el Reino Unido y la Unión Europea.

En segundo lugar, se destacó la necesidad de consolidar condiciones habilitantes que permitan el escalamiento de bioproductos y bioservicios, fortaleciendo el acceso a financiamiento, la innovación, la trazabilidad, los estándares de calidad y los marcos regulatorios. Ello permitirá que estos sectores compitan con mayor solidez en mercados globales cada vez más exigentes.

Asimismo, se subrayó la importancia de avanzar en una hoja de ruta de inversiones amazónicas vinculada a la MEDAP, que articule esfuerzos públicos y privados para impulsar cadenas productivas con alto potencial exportador bajo modelos sostenibles que mantengan el bosque en pie. También se remarcó la necesidad de escuchar al sector privado de estas cadenas productivas y garantizar que los beneficios lleguen de manera efectiva a las comunidades locales.

Al respecto, la viceministra de Gestión Ambiental, Nelly Paredes, enfatizó que el Perú apuesta por una bioeconomía que combine competitividad, sostenibilidad y desarrollo territorial.

“La bioeconomía debe llegar a las regiones y comunidades donde se produce la riqueza natural. No se trata solo de buscar mercado a los productos; sino de fortalecer capacidades locales, promover cadenas productivas sostenibles y generar empleo digno en la Amazonía, asegurando que el desarrollo llegue a quienes más lo necesitan”, anotó.

La bioeconomía es un modelo económico que aprovecha los recursos biológicos para producir alimentos, energía y materiales de manera sostenible, apoyándose en la ciencia y tecnología.

Por su parte, la embajadora del Reino Unido en el Perú, Su-Lin Garbett-Shiels, destacó que la transición hacia una economía baja en carbono representa oportunidades globales de inversión superiores a los USD 10 billones hacia el año 2030. “El Reino Unido está comprometido con un modelo donde la conservación de los activos de la biodiversidad esté siempre en el centro de la ecuación económica. Debemos aprovechar el interés y las oportunidades que se presentan desde la banca multilateral —como el BID y el Banco Mundial— para financiar iniciativas amazónicas a gran escala”, afirmó.

Durante el encuentro los ministerios de la Producción y Comercio Exterior y Turismo, entre otros; que presentaron avances, en certificaciones, fortalecimiento productivo y cumplimiento de estándares para el acceso a mercados internacionales. Asimismo, se destacó el respaldo del Reino Unido a través del proyecto de Acceso a Mercados del programa UK PACT, orientado al cumplimiento de criterios de deforestación cero y seguridad alimentaria.

El III Taskforce de Bioeconomía se consolida como una plataforma de alto nivel que articula comunidades, sector privado y Estado, avanzando hacia un modelo económico que valore la biodiversidad, impulse la innovación y abra nuevos mercados para los productos amazónicos sostenibles, contribuyendo así al desarrollo inclusivo y bajo en carbono del país.