Loreto: IIAP impulsa restauración de varillales degradados por minería no metálica

Nota de prensa
La institución proyecta desarrollar tecnologías que fortalezcan la calidad biológica del suelo y la cobertura vegetal en varillales degradados.
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Fotos: Imagen Institucional

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9 de febrero de 2026 - 4:41 p. m.

Los varillales amazónicos son bosques que crecen sobre suelos de arena blanca, con muy pocos nutrientes y alta acidez. Pese a esta condición, albergan especies adaptadas a la pobreza del suelo. Los varillales constituyen un componente único de la Amazonía peruana y se distribuyen en zonas como la Reserva Nacional Allpahuayo-Mishana, donde se estudian su composición y su función ecológica.

Pese a su importancia ecológica y cultural, estos bosques están siendo afectados desde hace años por la extracción de arena blanca, actividad asociada a la minería no metálica en la Amazonía, especialmente a lo largo de la carretera Iquitos–Nauta en la provincia de Maynas, Loreto. La arena extraída se destina principalmente al mercado de la construcción en Iquitos, lo que ha causado la pérdida de cientos de hectáreas de varillales, con impactos que pueden tardar décadas en revertirse debido a la baja fertilidad del suelo y a la lenta regeneración de la vegetación.

El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), entidad del Ministerio del Ambiente, recientemente presentó los resultados científicos sobre la recuperación de varillales afectados por la extracción de arena en la provincia de Maynas, Loreto. El estudio confirma que la calidad del suelo determina la velocidad de recuperación de la flora, cuya condición favorece el retorno de la fauna silvestre. Por ello, prioriza acciones directas para la mejoría del sustrato antes de cualquier intervención de reforestación.

Durante el 2025, el equipo de investigación evaluó canteras abandonadas con 3, 16 y 23 años de inactividad. Asimismo, identificó dos tipos de micrositios, que son pequeñas áreas dentro del terreno que presentan condiciones distintas de suelo. Estas se dividen en zonas con montículos de arena mezclada con restos orgánicos y zonas sin acumulación de materia orgánica.

Los resultados muestran que los micrositios con montículos en canteras recientes alcanzan niveles de calidad de suelo similares a las áreas conservadas de bosque que no presentan extracción de arena ni alteración significativa de su cobertura vegetal. Estas zonas se utilizan como punto de comparación científica porque mantienen sus condiciones naturales de suelo, flora y fauna. En consecuencia, estas áreas registran mayor diversidad de especies vegetales.

En el componente de vegetación, los especialistas registraron 3 614 plantas de 81 especies y 42 familias. Las especies arbóreas representaron más de la mitad de la riqueza total. Sin embargo, la diversidad aún resulta menor frente a un bosque intacto. Esto evidencia que la recuperación natural existe, aunque requiere apoyo técnico para acelerar el proceso.

Respecto a la fauna, se identificaron 79 especies de aves, 18 especies de murciélagos y 11 especies de mamíferos. Debido al impacto negativo de la minería no metálica, la diversidad de estas especies es menor en comparación con áreas protegidas como la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana.

A partir de estos hallazgos, el IIAP plantea estrategias de restauración basadas en la reintroducción de materia orgánica, hojarasca y restos leñosos. Además, propone la creación de islas de diversidad o núcleos de vegetación como alternativa de bajo costo y alta efectividad. Estas acciones buscan reactivar los procesos ecológicos y mejorar la fertilidad del suelo.

El IIAP estima que la minería no metálica ha afectado más de 8 000 hectáreas de bosques de varillales a lo largo de la carretera Iquitos-Nauta.

Para el 2026, la institución proyecta desarrollar tecnologías que fortalezcan la calidad biológica del suelo y la cobertura vegetal en varillales degradados. Asimismo, ampliará el enfoque hacia la recuperación de fajas marginales en corredores hídricos de San Martín y Ucayali, además de estudios de línea base en suelos impactados por derrames de hidrocarburos en Loreto.