Monitoreo térmico de los volcanes

Nota Informativa

Fotos: IGP

Unidad Funcional de Comunicaciones

08 de enero de 2020 - 2:40 p. m.

Por Ivonne Lazarte

Vulcanóloga-IGP

La vigilancia del comportamiento dinámico de los volcanes activos se realiza empleando diversos métodos: sísmico, geodésico, geoquímico, visual, térmico, etc., cada uno de ellos orientado al seguimiento de parámetros específicos de la actividad volcánica. La aplicación de estos métodos y la correlación entre ellos permite identificar cambios asociados a posibles erupciones. Entre estos, el monitoreo térmico se utiliza para caracterizar los parámetros físico-químicos propios de la dinámica de un volcán.

A medida que el magma asciende hacia la superficie, el flujo de calor en un volcán aumenta, lo que se traduce en el incremento de las emisiones de gases, la aparición de nuevas zonas con fumarolas, presencia de cuerpos de lava, fuentes termales y/o derretimiento de nieve y hielo, etc. El monitoreo térmico tiene como finalidad caracterizar las fuentes de calor visibles en la superficie de un volcán, las que pueden variar de acuerdo al estado de la actividad volcánica.

Existen dos modos de aplicar el monitoreo térmico: el primero a través de visitas de campo con ayuda de cámaras térmicas FLIR y el segundo mediante el análisis de imágenes satelitales. Durante las inspecciones in situ, como la efectuada en diciembre pasado al cráter del volcán Misti, los profesionales del Instituto Geofísico del Perú (IGP) realizan la identificación de campos fumarólicos, miden la temperatura de los gases volcánicos, domos de lava, etc. Asimismo, el monitoreo térmico permite determinar también el alcance de los proyectiles balísticos emitidos durante erupciones explosivas, como aquellos expulsados el 19 de julio de 2019 durante la erupción del volcán Ubinas.

El otro modo es el monitoreo térmico remoto, realizado a través del procesamiento de imágenes satelitales. El IGP analiza datos térmicos en varias resoluciones espaciales y temporales. Los principales sistemas empleados para la detección de anomalías térmicas en volcanes son el sistema MIROVA (diseñado por las universidades de Turín y Florencia, Italia), el cual se basa en datos satelitales MODIS; el sistema de información NASA-FIRMS; el sistema MODVOLC de la Universidad de Hawái y el sistema RealVolc que incluye datos satelitales MODIS y GCOM/SGLI. En el Perú, los volcanes Misti, Ubinas, Sabancaya y Ticsani presentan manifestaciones de actividad térmica que el IGP viene monitoreando desde hace varios años.

El monitoreo térmico contribuye notablemente en el seguimiento de procesos eruptivos y en el pronóstico de escenarios eruptivos, tal como ha sido con los casos de los volcanes Ubinas y Sabancaya. Es por ello que el IGP se ha propuesto investigar y establecer líneas de base de la actividad térmica de cada uno de los doce volcanes que monitorea en la actualidad. Instituto Geofísico del Perú: «Ciencia para protegernos, Ciencia para avanzar».