Ubinas un mes después, por el investigador José Del Carpio

Nota Informativa
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20 de agosto de 2019 - 2:57 p. m.

Por José Del Carpio, Investigador científico del IGP

El volcán Ubinas en Moquegua continúa con su proceso eruptivo.  Lo ocurrido el 19 de julio en el volcán ha sido catalogado como el episodio explosivo más importante registrado en los últimos 13 años. Tres explosiones registradas consecutivamente desde las 02:27 horas expulsaron violentamente cenizas y gases volcánicos. La columna eruptiva formada por estos eventos ascendió a alturas superiores a los 5 km, y sus partículas llegaron a alcanzar la estratósfera, ubicada a más de 10 km de altitud.

La columna de cenizas y gases fue dispersada en dirección este y sureste del volcán, a distancias superiores a los 200 kilómetros, afectando, de acuerdo con el reporte complementario n.° 1528 emitido por el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), a una población de 29 703 personas en 24 distritos de las regiones de Moquegua, Arequipa, Puno y Tacna.

A un mes de haberse registrado el evento explosivo más importante, inclusive de los dos últimos procesos eruptivos, el comportamiento interno de este macizo muestra todavía la presencia de anomalías en los valores que definen algunos parámetros geofísicos de monitoreo, por los cuales el Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través del Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL), recomienda mantener el nivel de alerta volcánica en color naranja.

Lejos de disminuir, el IGP ha registrado desde aquel episodio el incremento de las señales sísmicas de tipo Híbrido que estaría relacionado al ascenso de magma. También ha detectado eventos sísmicos de tipo Tremor Armónico que indicarían la cercanía del magma a la superficie y la consecuente emisión de gases magmáticos observada a través de las cámaras de vigilancia volcánica.

En adición a estos parámetros geofísicos, el CENVUL analizó datos provenientes de sistemas satelitales que muestran la presencia de anomalías térmicas vinculadas a puntos de calor en el cráter del Ubinas, cuya fuente sería el magma próximo a la superficie. Estas evidencias sísmicas, visuales y satelitales son las razones por las que el IGP recomienda aún mantener el nivel de alerta naranja, lo cual involucra a la fecha la evacuación de la población que habita muy próxima al volcán ante la posibilidad de la ocurrencia de nuevas explosiones.

Aunque exteriormente el Ubinas muestre una aparente calma, los indicios de actividad interna precisados indican que aún existe la posibilidad de observar eventos explosivos como los del día 19 de julio, aunque no es posible precisar el momento exacto en que ocurrirían. El CENVUL, como servicio del Estado peruano desarrollado por el IGP, viene analizando continuamente los datos disponibles para efectuar cada vez mejores pronósticos que sean de utilidad para las autoridades y la población. IGP: “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.