IGP destaca la importancia de asegurar la continuidad operativa de su Radio Observatorio de Jicamarca

Nota de Prensa
Tras lo ocurrido en el Observatorio de Arecibo de Puerto Rico

Fotos: IGP

Unidad Funcional de Comunicaciones

20 de noviembre de 2020 - 12:42 p. m.

La operatividad de nuestro Radio Observatorio de Jicamarca se ve constantemente amenazada por el crecimiento de la ciudad, el desarrollo de actividades industriales, la presencia de traficantes de terrenos, entre otros

La ciencia a nivel mundial se detiene tras anunciarse que la antena principal de su Observatorio de Arecibo será demolida debido al desprendimiento de dos de sus cables, lo que ocasionó severos daños en su estructura y fallas que podrían representar una amenaza a la continuidad del resto de sus operaciones. En ese sentido, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) lamenta lo ocurrido con este importante centro de investigación y resalta la importancia de mantener el buen funcionamiento de su Radio Observatorio de Jicamarca (IGP-ROJ), dedicado al estudio de la alta atmósfera.

Al inicio de la carrera espacial, en los años sesenta, dos observatorios fueron construidos para generar conocimiento sobre el espacio y facilitar el lanzamiento de satélites y los viajes al espacio. El primero fue el Radio Observatorio de Jicamarca del IGP, en Perú, con su gran radar de más de 18 mil dipolos desplegados sobre 90000 m2, que se resalta inmutable en medio de montañas áridas, en la quebrada de Jicamarca. El segundo fue el Observatorio de Arecibo de Puerto Rico. Ambos han contribuido significativamente en el desarrollo de la ciencia.

Por un lado, el radio telescopio de Arecibo ha sido el más sensible en su clase permitiendo la detección de señales provenientes del espacio profundo y con ello el descubrimiento de pulsares, radio estrellas, asteroides y otros objetos espaciales.

Por el otro lado, el radar ionosférico en el IGP-ROJ, al ser el único instrumento en su tipo ubicado en el ecuador magnético terrestre, el cual ha permitido la observación y descubrimiento de una serie de fenómenos de las regiones altas de nuestra atmósfera. La mayor parte del conocimiento que se tiene sobre la ionósfera ecuatorial y los fenómenos que ocurren en ella se debe a observaciones y estudios realizados con este poderoso radar gracias a un esfuerzo de colaboración internacional entre el IGP, Cornell University y la National Science Foundation.

IGP: el radar ionosférico y su exhaustiva labor científica en 59 años

Cerca de cumplir 60 años desde que entró en operación, el radar ionosférico se ha mantenido a la vanguardia de la tecnología, sus diferentes componentes se modernizan constantemente con el fin de potenciar las capacidades del radar. Así, entre otros arreglos, el sistema electrónico de apunte de la antena será ampliado a todos sus sectores utilizando un sistema electrónico totalmente desarrollado por ingenieros peruanos, fortaleciendo las capacidades del radar e incrementando las posibilidades de nuevos descubrimientos y estudios.

El radar del IGP continuó operando durante la cuarentena

El director del IGP-ROJ, el Dr. Marco Milla, informó que durante el periodo de cuarentena causado por la COVID-19, el radar ionosférico operó de forma ininterrumpida, siendo controlado de forma remota por el personal a su cargo. “Fue uno de los pocos instrumentos de su tipo a nivel mundial que se mantuvo operando durante este periodo, brindando información sobre las condiciones de la ionósfera ecuatorial a la comunidad científica”, añadió.

Sobre lo ocurrido en el Observatorio de Arecibo, para el Dr. Milla representa una gran pérdida para la comunidad científica y para la humanidad, por ello remarcó la importancia de asegurar la continuidad operativa de nuestro Radio Observatorio de Jicamarca, la cual es amenazada por el crecimiento de la ciudad, el desarrollo de actividades industriales en sus alrededores, la presencia de traficantes de terrenos y otras amenazas.

“Debemos estar alertas en buscar los mecanismos que permitan implementar un área de protección para el observatorio, pues no solo la ciencia se vería beneficiada, sino que a través de ella se sentarían las bases para el crecimiento de nuestro país”, finalizó.

DATO:

El uso de radares en sistemas de monitoreo brindan información valiosa sobre la ocurrencia de fenómenos naturales que pudieran poner en riesgo la vida de peruanos. De este modo la gestión de riesgos de desastres en el Perú se vería potenciada facilitando, así el desarrollo sostenido de nuestro territorio peruano.

En el IGP seguimos haciendo Ciencia para protegernos, Ciencia para avanzar.