Columna de opinión | Sabancaya: disciplina y monitoreo
Nota InformativaPor: Erick Soto, vulcanólogo del IGP

Fotos: IGP
17 de febrero de 2026 - 12:42 p. m.
El volcán Sabancaya, ubicado en la provincia de Caylloma, Arequipa, y actualmente en alerta naranja, exige una vigilancia constante y rigurosa. Aunque sus explosiones, acompañadas por columnas de ceniza y gases, forman parte de un proceso eruptivo en curso, cada evento despierta preguntas, preocupaciones y expectativas en la población y en las autoridades. Frente a ello, la respuesta no puede ser la improvisación, sino la disciplina y el monitoreo continuo.
El seguimiento de un volcán activo no se basa en especulaciones, sino en un trabajo constante y disciplinado. Cada señal sísmica detectada, cada emisión de ceniza y gases, cada variación en la superficie del volcán, así como la presencia de anomalías térmicas identificadas mediante imágenes satelitales, son registradas y evaluadas con rigurosidad. En esa labor no hay espacio para suposiciones; hay revisión detallada de los datos, comparación con eventos anteriores y análisis conjunto de la información.
El Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL) del Instituto Geofísico del Perú (IGP), mantiene el monitoreo permanente del Sabancaya mediante una red de instrumentos que operan en tiempo real. Esta red permite identificar cambios en su comportamiento y diferenciar señales propias de su proceso eruptivo de aquellas variaciones que podrían indicar un incremento en la actividad y requieran mayor atención. La disciplina en la observación es la base para comunicar información clara y oportuna.
En vulcanología, incluso cambios leves en la actividad de un volcán deben ser observados y analizados con atención. Un dato aislado no define su comportamiento, es el análisis conjunto de varios parámetros lo que permite comprender su estado real. Esta evaluación permanente es la base para establecer los niveles de alerta y emitir recomendaciones responsables a la población y a las autoridades pertinentes.
Actualmente, el Sabancaya registra explosiones leves a moderadas que generan columnas de ceniza y gases entre 2000 y 3000 metros de altura, sin evidenciar variaciones significativas en su comportamiento. Estos eventos se presentan en intervalos que pueden ir desde horas hasta días. Es probable que esta dinámica se mantenga o experimente ligeras variaciones en los próximos días o semanas. Mientras tanto, el CENVUL continúa con el monitoreo permanente del volcán.
La labor constante y ordenada que realiza el CENVUL no busca generar alarma, sino anticipar posibles escenarios eruptivos en el corto y mediano plazo. En el caso del Sabancaya, esta vigilancia constituye la mejor herramienta para convivir con un volcán activo de manera informada y responsable. Vigilar no significa reaccionar cuando el evento ya ocurrió, sino estar preparados. IGP: Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar.
Columna de opinión publicada en el diario Correo Arequipa.
Columna de opinión publicada en el diario Correo Arequipa.
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