Columna de Opinión | Lahares en Arequipa: vigilar para prevenir desastres

Nota Informativa
Por: Marco Rivera, investigador científico del IGP
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Fotos: IGP

Unidad Funcional de Comunicaciones

30 de enero de 2026 - 9:23 a. m.

Arequipa, la segunda ciudad más poblada del Perú, no es ajena a los peligros naturales asociados a los procesos de remoción en masa. Durante la temporada de lluvias, que se extiende generalmente entre los meses de diciembre y marzo, la ciudad se ve recurrentemente expuesta al descenso y desborde de lahares o flujos de lodo volcánico. Estos fenómenos se originan principalmente en las laderas del volcán Misti, cuando las lluvias intensas se mezclan con materiales volcánicos no consolidados —como cenizas retrabajadas, bloques, etc.—, desplazándose por los cauces de quebradas o torrenteras que atraviesan la ciudad.
El impacto de estos flujos no es menor. A lo largo de su recorrido, los lahares pueden desbordarse e inundar zonas urbanas, afectando gravemente viviendas, servicios básicos y diversas obras de infraestructura. Arequipa ha sido testigo de eventos de gran magnitud en el pasado reciente. Un ejemplo ocurrió el 8 de febrero de 2013, cuando una precipitación excepcionalmente intensa desencadenó lahares en las quebradas San Lázaro, Venezuela y Huarangal–Los Incas. Estos flujos provocaron severas inundaciones que afectaron aproximadamente cinco kilómetros de calles y avenidas asfaltadas, colapsaron los sistemas de agua potable y alcantarillado, dañaron más de 280 viviendas y 23 puentes, y, lamentablemente, causaron la muerte de cinco personas. Este evento evidenció de manera contundente la necesidad de contar con planes y medidas eficaces de prevención y protección de la población frente a este tipo de desastres.
Con el objetivo de reducir el riesgo y mitigar los impactos asociados al desborde e inundación por lahares en Arequipa, el Ministerio del Ambiente (MINAM), a través del Instituto Geofísico del Perú (IGP), implementó en diciembre de 2024 un sistema de monitoreo de lahares en seis de las principales quebradas que descienden de las laderas del volcán Misti y atraviesan la ciudad: El Pato, Pastores, San Lázaro, Venezuela, Huarangueros y Huarangal–Los Incas. Este sistema está conformado por nueve estaciones de monitoreo equipadas con cámaras de video, sensores de altura y movimiento de flujo, paneles solares y baterías, lo que les permite operar de manera autónoma, continua y en tiempo real. Las estaciones están diseñadas para detectar oportunamente el arribo de flujos voluminosos que puedan representar una amenaza para viviendas, calles, puentes y otras infraestructuras.
La información registrada por las estaciones de monitoreo permite incrementar nuestro conocimiento sobre la génesis y el comportamiento de los lahares y a la vez, generar información importante para las autoridades locales y el gobierno regional de Arequipa, a fin de que puedan establecer sistemas de alerta y planes de contingencia. Para ello se ha generado un tablero de control con acceso directo por parte de las autoridades distritales, del COER y del gobierno regional de Arequipa. Asimismo, se ha realizado la capacitación para la interpretación de la información generada por dicho sistema. Finalmente, este sistema de monitoreo constituye una herramienta fundamental para la gestión del riesgo de desastres y la protección de la población, en particular de los sectores más vulnerables asentados en áreas cercanas a las quebradas. De esta manera, el IGP continúa fortaleciendo los sistemas de monitoreo y vigilancia frente al descenso de lahares y huaicos en diversas regiones del país, bajo la consigna “Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar”.

Columna de opinión publicada en el diario El Peruano

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